PALMA TAMBIÉN FUE GRINDHOUSE (Devoción por el Cine de Barrio)

PALMA TAMBIÉN FUE GRINDHOUSE (Devoción por el Cine de Barrio)

Más que un estilo de cine, el Grindhouse, es una forma de entender cine. Quentin Tarantino se gastó un montón de pasta para darlo a conocer.

 

La peli “Grindhouse” rodada en 2007 es la unión entre Tarantino con “Death Proof” y Robert Rodriguez con “Planet Terror”, que se consuma en un programa doble con trailers falsos rodados entre otros por Rob Zombie (Mujeres Lobo de las SS), Edgar Wright (No), Eli Roth (Thanksgiving), Jason Eisener, John Davies y Rob Cotterill (Vagabundo con una escopeta) y el propio Rodríguez (Machete).

 

El género Grindhouse, surgió en Estados Unidos y se refiere a las salas en donde proyectaban sesiones dobles de pelis gore, exploitation... y que también servían de cines x, puesto que en la zona en donde eran más habituales estos programas, la Calle 42, en Manhattan, al oeste de Times Square, era una zona recreativa, plagada de Sex Shops, Clubs de Striptease y demás  antros de perdición. Así que podías ponerte cachondo viendo “Garganta Profunda”, para después motivarte con una peli de Kung-Fu. Para Juan y Pako, la Compañía Disney, tiene la culpa de la desaparición de estos programas dobles, ya que compró casi todos los locales de la Calle 42, para alivio de los vecinos y la rebautizó como “New 42 Street”.

 

 

Hubo un tiempo en el que las salas de exhibición cinematográfica eran auténticos templos, lugares a los que millares de personas se acercaban a disfrutar, con lo poco que tenían, de un rato de asueto y distracción en familia (madres, padres, hijos, abuelos, cuñados y hasta vecinos) para poder desconectar de sus rutinarias vidas. Los conocidos como cines de barrio (salas estratégicamente posicionadas en el corazón de todas y cada una de las barriadas de nuestras ciudades) proyectaron entre principios de los 70’s y mediados de los 80’s del siglo pasado apasionantes programas dobles, y muchas veces hasta triples, en los que juntaban sin rubor alguno cine de terror con “spaguetti” westerns, películas de artes marciales con comedias picantes clasificadas “S”, “exploitations” italianas con cine quinqui... todas y cada una de ellas películas adorables, con un encanto especial, con una chispa que muy pocos filmes de que se ruedan y estrenan hoy día tienen. Una vez comenzó la decadencia de los programas dobles y de los cines de barrio, con la llegada de los videoclubs y los aberrantes multicines, el atractivo especial que tenia el acudir al cine, el acto de entrar en la sala para ver y disfrutar de una película, no como el acto social en el que se ha convertido a dia de hoy, se acusó de manera alarmante hasta desaparecer definitivamente. Para muchos de nosotros, esa fue la última época en la que los cines eran eso: CINES. Mágicos lugares en los que disfrutar del séptimo arte en todo su esplendor, no insulsos patios de butacas donde la gente presta mas atención a sus teléfonos móviles, sus refrescos y sus nachos. 

 

Con la intención de reivindicar esos asombrosos tiempos, dos nostálgicos cinéfagos, que por razón de edad no pudimos disfrutar de todos aquellos fantásticos programas dobles en los cines de barrio de Palma de Mallorca, pusimos en marcha el proyecto “Palma también fue Grindhouse”. Nuestra intención, en un principio, era recuperar únicamente los recortes de prensa aparecidos en la prensa de la época, autenticas joyas del marketing mas bizarro, con frases publicitarias lapidarias e imágenes impactantes que conseguían que propios y extraños llenaran los cines tras leer aquellos tremendos anuncios. “La cita con el mundo del miedo... del pánico... ¡casi 4 horas de terror!”, “¡Más terror del que usted puede soportar!”, “Más que un porno duro”, “... más sexo y erotismo todavía en un programa doble” o “¡El terror y el espanto invadirá toda la sala!” son algunas de las frases empleadas en aquellos trozos de periódico para atraer a las masas a las salas... ¡y vaya si lo conseguían! 

 

 

Tras publicar un reportaje en la web de cultura balear 40putes, que realmente fue la génesis del proyecto, tuvimos la gran suerte de que los amigos del colectivo cultural Trentanou Escalons, afincados en Manacor, nos invitaran a dar una charla en su pueblo, con la intención de proyectar una serie de aquellos recortes que tanto nos chiflan y comentarlos, hablar sobre ellos. Al mismo tiempo, le presentamos el proyecto a la editorial palmesana Moixonia, ya que, como enamorados del papel, queríamos ver parte de aquellos brutales anuncios recopilados de alguna manera. Tras hablar con Marga, la editora, llegamos a la conclusión de que no estaría nada mal escribir un libro sobre la memoria histórica de los programas dobles en los cine de barrio de Ciutat, haciendo especial hincapié, aparte de en la recopilación de recortes, en la gente que los vivió de lleno, ya fuera trabajando en la salas como proyeccionistas, taquilleros o acomodadores o disfrutando del metraje como espectadores. Y así conseguimos encontrar editora, algo que todo el mundo nos dijo que era harto complicado encontrar. 

 

Por fin llegó el día de nuestro estreno en Manacor, y fue por todo lo alto: el sábado 28 de junio del 2014 reabrimos por una sola noche el antológico Cine Goya, y en él, delante de una animada audiencia hablamos de eso que tanto amamos. Fue espectacular, una experiencia alucinante. Atrezzamos el vestíbulo como si fuera un cine de los 80’s, con pósters clásicos (Holocausto Caníbal, Emanuelle Negra, Demons, Los bingueros...) y fotocromos colgados en las marquesinas, gracias al material que nos cedió Biel Thomàs de la tienda ubicada en Llucmajor “Popster”. De esa experiencia, Biel nos invitó a reabrir también por una noche su cine, el Cinema Recreatiu de Llucmajor, para otra potente velada de Grindhouse a la mallorquina. Recogimos el testigo que nos dejó y perpetramos otra charla el sábado 18 de octubre. Otra noche de órdago rodeados de amigos, carteles acongojantes, preciosos fotocromos y cine en mayúsculas. 

 

Ahora mismo seguimos trabajando duro en la difusión de nuestro proyecto, a través de un grupo de FACEBOOK que abrimos hace unos meses, en el que casi a diario colgamos alguno de esos gloriosos recortes de prensa que tanto nos motivan. También seguimos trabajando en el libro, realizando entrevistas a toda esa buena gente que estuvieron en medio del meollo durante los tiempos Grindhouse de Palma. Y nuestra próxima parada será, si todo va bien y nada se tuerce, dar la charla en el lugar del crimen, en Cuitat, si es posible en alguno de los cine de barrio que aun siguen en pie (Cine Ciutat sería el lugar idóneo), y acompañada de una película, para poder hacer, por una noche más, un programa doble de esos que no tuvimos la suerte de vivir pero que tanto reverenciamos. 

 

Para nosotros, Palma también fue Grindhouse, es nuestra cuenta pendiente, como cinéfilos, con la historia del cine y, sobre todo, de los cines. Es algo muy nostálgico e incluso ñoño, pero en nuestro caso la frase “cualquier tiempo pasado fue mejor” nos viene como anillo al dedo. Todas esas películas que se pasaron en aquellos programas dobles son las que nos hicieron convertirnos en lo que somos hoy día; unos amantes del séptimo arte forjados a base de las obras de Paul Naschy, Lucio Fulci, Andrés Pajares y Fernando Esteso, Laura Gemser, Mario Bava o Jesus Franco. Esperamos que con nuestra dedicación y buen hacer estar a la altura de [email protected] [email protected].