CHICO & ESTHER

CHICO & ESTHER

Chico es una mezcla de ratero con chihuahua, calculan que tiene unos 6 ó 7 años. Fue encontrado en la carretera vieja de Bunyola. Al principio se pensó que había sido atropellado. Una vez en el Hospital Veterinario, el facultativo certificó que no había sido un atropello, sino que Chico había sufrido tortura. Le habían atado dos patas en diagonal y le habían hecho un torniquete. A partir de ese momento, sus torturadores, empezaron a amputarle partes de su cuerpo. Le falta el rabo, el pene, un dedo de la pata de atrás, por desgracia perdió una pata delantera, que no le pudieron salvar, a pesar de los cuidados, tuvieron que amputársela posteriormente, debido a la necrosis que le provocó el torniquete. Le faltan trozos de oreja, lo que hace pensar que lo abandonaron inmovilizado en una zona donde debía haber ratas, aunque con el tiempo esas heridas se le regeneraron, todavía se pueden observar, los trocitos de oreja que le faltan. Se hallaron quemaduras de cigarro en diferente estado, lo que hace pensar que la tortura se alargó en el tiempo, sumado a que el animal no estaba desnutrido. La herida del pene se tuvo que intervenir de inmediato, realizándole un agujero, para que pudiera sacar el trocito que le quedaba en el interior, con una cánula, ya que al estar la herida cicatrizada, ni siquiera podía orinar. Esther nos comenta “…entra una cosa y otra, el animal lleva 12 operaciones, además de estar enfermo de leishmania…”. La leishmania en una infección cutánea, mucocutánea o visceral, provocada por la picadura de un mosquito. Esta leishmania agresiva le ha provocado la pérdida de lo que es la almohadilla de la nariz, llegando incluso al tabique. Han experimentado mucho con él. Es un perro que está haciendo una gran labor, a nivel solidario y de trato con otros perros, sobretodo por el tema del maltrato. En el veterinario le dijeron una vez, que no se podía hacer una idea de la cantidad de perros que se han salvado, gracias a la historia de Chico. El animal ha estado muchas veces al límite de la muerte y para poder salvarlo han tenido que experimentar con métodos que a lo mejor no habrían hecho en otros animales. Como por ejemplo la autovacuna de Miodune contra la leishmania. Ha sido objeto de muchísimas conferencias en la Península. En las redes sociales ha tenido un alcance mundial y Esther no para de recibir mensajes de todas las partes del mundo.

Esther nos comenta el hecho de varias entrevistas que le han realizado, en las que se resalta que ella ha salvado al perro, hasta que cansada dijo “…o el perro me ha salvado a mi…”. Chico le ha enseñado cosas impresionantes, que no hubiera aprendido de otra manera que no hubiera sido esta, junto a él. Una de ellas, es vivir el momento. Le da paz, estabilidad. Nos dice que “….a parte le ves que está tan mal y sin embargo la vida se la toma tan bien. Todo le viene bien. Y está ahí. Parece que el animal va a caer en picado y de buenas a primeras, resurge de la nada. Muchas veces cuando le miro me pregunto, hasta qué punto tenemos nosotros derecho a quejarnos de según que cosas…”. Recuerda que él se salvó, pero cuantos animales perecerán sin que nos demos cuenta.



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