El lado fashion del “ALTO CHOLAJE” Paceño-Boliviano

El lado fashion del “ALTO CHOLAJE” Paceño-Boliviano

La Chola Paceña, mujer boliviana, de personalidad arrolladora, maestra en el arte de “saber hacerse mirar”, hoy en día se reconoce como creadora de un diseño de moda cargado de identidad urbana-mestiza que cautiva con la elegancia de las polleras, los sombreros Borsalinos y sus brillos dorados.

 

Este personaje aparece en escena en el siglo XVIII cuando la Corona Española triunfa ante el último levantamiento del Inca Tupac Amaru. En ese entonces, entre las medidas aplicadas para borrar todo rastro y memoria del incario, se impone a los nativos una vestimenta particular con el objetivo de diferenciar a simple vista a los “indios” en la sociedad colonial de aquella época. Como instrumento de discriminación las mujeres fueron obligadas a llevar una falda plisada, una blusa y un chal bordado con flecos en los bordes y comenzaron a ser llamadas “cholas”, dado que su atuendo era similar al de las “chulas” españolas, esposas de los ayudantes de los toreros.

 

 

El denominativo “cholo” proviene del léxico aymara “chhullu”, traducido al español como “mestizo” y se utilizó por mucho tiempo para referirse de manera peyorativa a quienes habían nacido como producto de la mezcla entre nativos y españoles. Sin embargo, esta palabra representaría con el tiempo, a una clase social que traspasaría el mestizaje solamente biológico y construiría una sólida identidad sobre la base de un mestizaje cultural. En este sentido, se pueden distinguir dos características importantes del grupo social “cholo”. En primer lugar, son diferenciados a partir de la imagen que se les asigna a través de la vestimenta. El segundo factor que define a los “cholos” como tal, es el mestizaje, la presencia indígena en sus genes y el arraigo a costumbres más nativas que españolas.

 

 

La Chola Paceña, concebida como personaje urbano desde principios del siglo XIX, una vez fundada la República de Bolivia, ha ido modificando su imagen a lo largo de los años, aunque ha sabido mantener, por decisión propia, la esencia de la “parada”, conjunto tradicional conformado por la pollera (falda con bastas que la recorren de forma horizontal) y la manta. Esta mujer ha generado tal empoderamiento de un vestuario pensado para discriminarla, que hoy en día el atuendo femenino del cholaje se ha convertido en emblema de personalidad, fuerza y poderío económico.

 

 

En los últimos años, la Chola Paceña se ha mostrado en sociedad como una mujer fashionista que sabe de moda, que crea y sigue tendencia. Esta mujer que usa las calles de la ciudad andina para deslumbrar con lujo y sofisticación no escatima en gastos al momento de seleccionar las piezas de diseño que utilizará. Es así, que ante esta demanda de exclusividad al vestir, una industria cultural ha emergido en los barrios populares de la urbe paceña: la industria de la moda chola. Este proceso se ha vinculado a temas indentitarios, a la proyección de imágenes idealistas de Cholas Paceñas y a la necesidad de satisfacer los deseos de una estética poco convencional en la que lo indígena se fusiona con la vorágine de la modernidad urbana y reclama una forma de manifestación cultural. Es así como la moda, es el instrumento que evidencia una identidad fragmenta y fracturada que se caracteriza por mantener en el tiempo ciertos rasgos y peculiaridades, y por ser producto de la transformación de otros aspectos que caracterizaron a la chola a lo largo de la historia. Sin duda, por sus peculiares características, los creativos del diseño de moda del cholaje, han hecho que las miradas se centren en un sector productivo-cultural que alimenta y al mismo tiempo se nutre de las fiestas patronales urbanas, de la devoción y promesas a santos indigenizados, del baile de cientos de fraternos y del son de las matracas que suenan al ritmo de la morenada.

 

 

En La Paz se vive una revolución de la moda, pero de una moda poco convencional que ha llevado a la pasarela a mujeres indígenas-urbanas y que ha construido nuevos cánones de belleza 100% paceños. Los diseñadores de moda chola han encontrado en las prendas de vestir una herramienta de comunicación social sumamente poderosa, a través del cual han decidido mostrar al mundo el estilo de vida y estatus de este grupo social. Es así como esta serie de fenómenos socio-culturales han convertido a las Cholas Paceñas en verdaderos íconos de una moda chukuta[1] que deslumbra con el esplendor del “Alto Cholaje” existente en la ciudad de La Paz.

 

[1] Palabra que se utiliza para referirse a las cosas que son originalmente paceñas.

 

 

Créditos:

 

Texto: Valeria Salinas Maceda

Diseño de vestuario: Verónica LimachiDanzart Verónica

Fotografía: Igor Vera

Arte y Producción: Valeria Salinas