El nuevo periodismo online

El nuevo periodismo online

7 cosas que no deberías hacer en verano”, “Pasé una noche en un prostíbulo de Lima y esto fue lo que pasó”, “¿Cómo saber si tu pareja te ha engañado?”, “Las mejores horas para salir a correr”. El periodismo online está cambiando la forma y los contenidos que consumimos. Notas para leer en 5 minutos, reportajes de media página, entrevistas con 4 preguntas (“¿Cuáles son tus películas de referencia?”, “¿Te gusta ser prostituta?”), artículos sin fuentes, micro-videos históricos de 30 segundos (“Lo que los nazis no sabían de la mujer de Goebbels”), notas de opinión hechas por community manager. Internet está cambiando la Comunicación y todo parece indicar que esto recién es el comienzo.

 

PERIODISMO COOL

Influencer blogger, analista web, podcaster, editor social media, youtuber. Los periodistas y escritores estamos cambiando el qué y el cómo de todo lo que hacemos; pero, ¿qué está sucediendo con lo que se lee, los denominados “contenidos”?. ¿Por qué nos atrae saber cómo se liga en Tinder en 8 minutos o lo que piensa el actor Jared Leto del gobierno de Venezuela?. Lo que sigue son “4 cosas que debes saber si te gusta el nuevo periodismo cool de internet” (sic).

 

VIVENCIAL, HAZLO VIVENCIAL

Los artículos de las revistas más de moda no cuentan historias, las viven. Los periodistas-comunicólogos-content creators-etc de revistas tan conocidas como VicePlayGroundYorokobu y otras no envían sus escritos desde el placentero comedor de sus casas mientras se beben un café con leche, sino que experimentan lo que escriben viajando allí donde está la noticia. La selva amazónica, el estadio de Boca Juniors, la zona roja de Amsterdam: van al lugar de los hechos con su portátil y grabadora y recogen los datos de primera mano, sin mediadores ni agencias EFE. Lo que se conoce como “periodismo gonzo”, o lo que es similar, el periodista que vive la noticia.

¿Esto vuelve más “real” a la noticia? El sentimiento que se provoca es dual: por un lado, se empatiza con el autor de la nota, lo que produce una suerte de acercamiento entre lector/periodista que pocas veces se da en los medios de comunicación tradicionales, mucho más acartonados e institucionales. Por el otro, uno siente lo que lee, ve y escucha: al identificarse con la voz autoral –presumiblemente de similar perfil sociológico-, el receptor “se mete” en la selva amazónica para probar él también la ayahuasca peruana.

Esto produce que la lectura se parezca un poco más a la literatura (si, literatura) y a la narrativa, donde los pensamientos y subjetividades del periodista producen una historia (un relato, un mundo discursivo) más cerca de la ficción que del periodismo de datos.

¿Qué se gana con esto?. Pues que el lector se “encariña” con el autor, o protagonista, o personaje de la historia, y esto produce lo que toda empresa de comunicación –vieja o nueva- desea: que regreses diariamente a la página, clickees sobre la nota y gastes minutos de lectura en su sitio web.

STORYTELLING, O EL BRANDING DEL AUTOR

Otra de las características típicas de este tipo de periodismo nuevo es la creación de un “perfil” de autor. ¿Qué significa esto? Como los youtubers, el periodista gonzo se crea una especie de personaje ficticio-real, donde su nombre se convierte en marca de algo. Quentin Tarantino, Rubius, Kanye West, Mariló Montero: todos son “narraciones personalizadas” que cuentan y representan mundos, marcas,storytellings. Sus imágenes simbolizan estilos de vida, estéticas, cadena de valores, modos de actuar, tonalidades: son símbolos –personas devenidas medio para- que formalizan posicionamientos en la sociedad, “colores”.

El periodista online “especializado en el mundo de los suburbios” que nos cuenta qué estrategias comerciales utiliza un camello para vender más en las Ramblas de Barcelona, es un storyteller. Se “venden” en las redes sociales para promocionar lo que hacen, y para ello utilizan su marca personal(diferente del resto del mercado) para que hagamos click en su artículo, reportaje o entrevista. Como las películas de Wes Anderson o Paolo Sorrentino, el nombre del autor vende.

 

FILOSOFÍA DE AUTOAYUDA IMPLÍCITA

¿Necesitas saber cómo preparar un asado argentino para sorprender a tus amigos? Te damos los consejos sintetizados en media página de Word. ¿Te gustaría saber cómo decirle a ese alguien especial que te gusta? Te ofrecemos un link con un video de 1 minuto explicándotelo en 6 sencillos pasos. El nuevo periodismo online no sólo te informa, te asiste. Consejos, reglas, recomendaciones, pasos a seguir, fórmulas, estrategias… los periodistas ahora no sólo comunicamos lo que sucede a nuestro alrededor, ahora también te decimos qué (y cómo) hacerlo, cuándo (y dónde) debes hacerlo, y lo más importante: por qué debes hacerlo tal cual lo decimos.

La asistencia es una suerte de literatura de autoayuda camuflada (si, literatura). Se brinda porque se demanda, se desea. Implícitamente, el periodismo online viene a suplantar la terapia (muy cara), las novelas (muy largas), el arte (muy complicado), el cine (muy caro bis), el yoga/management/psicología Gestalt/astrología/coaching… los periodistas de hoy, colaboradores ad eternum sin contrato, cumplimos el rol que dejaron los gurúes de los 90, sólo que detrás de una pantalla y en 140 caracteres.

 

AMATEUR?

El “amateurismo” existe, pero en el periodismo cool se inventa. La señora de 80 años cogida del poste de luz frente a los mossos d´esquadra; el bebé que mira a la cámara con cara diabólica mientras sus padres duermen plácidamente; el minino que juega con el iPad persiguiendo pececillos… Todo está allí para ser capturado por el youtuber o community manager y luego reproducirlo, música mp3 y edición Final Cut Pro mediante, por los océanos de las audiencias.

Así como el periodismo deportivo se inventa héroes cada dos años (Forlán, James, Simeone…), el amateurismo también se crea. Esto no quiere decir que la chica que paró el tráfico en medio de la autopista al ver a su marido con otra mujer no haya sido verdad; o que las enternecedoras imágenes de besos y abrazos entre mishos y perros no hayan sido ciertas; todas sucedieron, pero el gesto mismo de capturar esas imágenes lleva consigo una intención, y esa no es otra que reproducirlo para ser visto.

Se hace, pues, un “show” del acontecimiento, se lo hace performance. El espectáculo del gato o del bebé ya no sólo sucede, sino que sucede para algo: para verlo, disfrutarlo, comentarlo, criticarlo…viralizarlo. El asalto en un supermercado, la agresión racista en un metro, el incendio de una fábrica: todas escenas que –disfrazadas muchas veces de “periodismo ciudadano”- se utilizan para dar “naturalidad” en una época donde nadie sube una foto sin photoshop.

 

Éstos son sólo 4 elementos que se repiten (casi) siempre en el nuevo periodismo online. Hay más, muchos más, y la mayoría de las veces –cuidado con lo que viene- ni siquiera son conscientes por parte del periodista (!).

El hecho de poder interceptarlos y hacerlos visibles no implica dejar de leerlos, ni mucho menos, sino sólo de volvernos más sensibles a la información que se nos da, aquello que leemos/escuchamos/miramos desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir. Como decía el filósofo francés Jacques Rancière, espectadores emancipados.