Elegir los errores

Elegir los errores

“La de vueltas que da la vida”. Frase que habremos escuchado miles de veces a lo largo de nuestra existencia… como algo positivo o negativo, eso da igual. Aplicable en ambos casos. Y así es, da vueltas, muchas. A veces nos lleva al punto de partida, y otras nos enseña que hay caminos mil veces mejores. Y aquí estoy, en una de sus vueltas me recordó lo reconfortante que es volver a escribir. Volver a ordenar los pensamientos y hacer que las cosas tengan sentido. Al fin y al cabo ¿eso es lo que se espera de nosotros no? Ser ordenados, claros, responsables y saber lo que queremos. Planificar nuestro futuro (a corto y largo plazo); porque hoy en día un -no sé- no es respuesta válida para un adulto… – ¿No lo sabe? ¿pero en qué tiene que pensar que sea más importante?

 

Un “no sé” es y será siempre la mejor respuesta por excelencia, al menos una de las más sinceras. Porque es difícil tener las cosas claras al cien por cien, y en todos los momentos de nuestra vida. En ocasiones sí que lo sabemos, pero no nos apetece tener que explicarlo, tener que poner palabras a nuestros sentimientos. No nos da la gana hacer partícipe a los demás de algo tan nuestro. Hoy en día cualquier decisión da pie a que los demás opinen acerca de ella, la que suele comenzar con un – yo en tu lugar… ¿De verdad? ¿Acaso importa?

Puedo decir que me acuerdo perfectamente de todas las veces que me he equivocado, de todos los momentos en que no he hecho lo mejor o no he escogido la opción adecuada. Recuerdo cada una de las frases que desearía haber cambiado por otra tres segundos después de acabar de pronunciarla. ¿Pero y las veces que hemos hecho algo bien? ¿Las veces que hemos acertado con nuestras decisiones? Eso es, tenemos que parar a pensarlo. Me resulta tan curioso la forma en que funciona nuestra mente en este aspecto… aprender de los errores al fin y al cabo es lo que nos hace tomar mejores decisiones (las que luego no apreciamos ya que hacer lo “correcto” es lo normal). Comerse la cabeza porque nos gustaría cambiar algo que nos ha enseñado a ser más nosotros. Ironías de la vida.

 

 

Las metas las fijas tú. Pero tranquilo, no tiene que ser ahora, hasta nuestro último día tendremos una meta que cumplir y miles de “no sé” que decir. No te agobies, porque cuando de verdad quieres algo todas las dudas se superan. Cada día vamos venciendo nuestros miedos y poco a poco dejamos atrás a aquellos que decían que nos equivocábamos o que no éramos capaces. En cada noche que se llena de dudastodos estamos más cerca de escoger lo “correcto” o recibir una lección.

 

¿Qué podemos esperar de la vida?. Un cuerpo fuerte y listo para sentir, para recoger todo lo que nos vaya a ofrecer… ¿Pero y una cabeza?. De verdad, ojalá nos diese a todos una fuerte y lista para vivir.

 

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