H1000VM (Jordi Martínez Suau)

H1000VM (Jordi Martínez Suau)

No existe la frustración para este especimen en peligro de extinción. Las largas horas de aprendizaje y sedición le hacen un perfecto conocedor de su entorno y la proyección de su humildad y lucha por un concepto de arte público, le granjean de igual forma seguidores y detractores.

Jordi Martínez Suau  lleva muchos años explorando la misma vía, tocando con mogollón de grupos (OffVida, NeoTokyo, Doctor Martín Clavo, Proyecto Hombre, Forces Elèctriques d’Andorra y Las Rocas), con los que comparte parte del recorrido y a otros les ha dado forma desde el principio, aprendiendo y aportando algo diferente. Le ha surgido la necesidad de poner en práctica otras vías y conceptos, a raíz de proyectos de danza, teatro y videoarte para los cuales ha desarrollado diferentes bandas sonoras, “...trabajar para este tipo de propuestas es algo muy diferente a un concierto, ya que es un trabajo individual en tu estudio, cosa que te permite divagar, explorar y hacer muchas cosas más de las que eres capaz en directo, pero al mismo tiempo tienes que atar en corto a tu libertad creativa para acabar los trabajos a tiempo para ensayos y estrenos. Normalmente lo que hago no tiene cabida en un club, sin embargo en estos proyectos me puedo explayar.”

Después de una década explorando con su proyecto en solitario, el Hombre 1000 Veces Muerto define su estilo oscuro “busco generar tensión, hay temas espesos, rollo mental, como un mantra, aunque ahora he dado el paso de utilizar ordenador en mis directos (cosa que los principios de H1000VM prohibían hasta la fecha), y aprovechando los recursos que ofrece me he tirado a hacer temas concretos, con bases rítmicas y algunos bajos punzantes, aunque teniendo siempre en mente no hacer una música de entretenimiento si no algo duro y no complaciente”. Recientemente ha estrenado este formato en la presentación de ‘ÉÈ’ de Janskyen el Teatre de Lloseta, disco en el que había participado grabando algún bajo y sintetizadores, y en el ‘Festival Formes Diverses de Vida’, en Amposta, con bastante buen resultado y donde ha surgido la oportunidad de editar este nuevo material con Boira Discos.

Ha participado como músico en media docena de obras de teatro, y como técnico ha participado en más de 40 obras encargándose de la iluminación, sonido o videoproyecciones. Ha creado varias bandas sonoras tanto grabadas como ejecutadas en directo para instalaciones y performance, como “Espacio Propio” de Tatiana Sarasa, “Atelier Crisis” una performance en el marco del Festival PNRM de Olot o ‘El Txorizo’ de Resu Ragel y piezas para gente como MinimalTV o Nando Esteva y un largo etcétera.

Promotor y colaborador de iniciativas como el festival de electrónica y videoarte NeoTokyo durante 7 años, el Ciclo de Música No Comercial, Música Experimental a Mallorca, Cultura a Casa, por mencionar algunos, y diversos proyectos de fiestas populares en barrios de Palma, se posiciona claramente en contra de modelo que ha impuesto la industria musical, así como en otro ámbitos culturales: “Me entristece comprobar que el modelo privado es el que se impone en las instituciones, ese en el que cuatro mafiosos monopolizan el sector de infraestructuras y contratación de artistas y proyectos, y que han dado lugar a uno de los panoramas más desoladores en cuanto a cultura y fiestas populares, quedando como alternativa de calidad tan sólo alguna propuesta privada, aunque son muchas las que se basan en presupuestos míseros y condiciones indignas para llevarse a cabo.

Viendo el modelo actual que busca el éxito de unos pocos para que todo su entorno se pueda beneficiar de la especulación con el producto en el que lo convierten, en detrimento de una idea de la cultura y el arte populares en la que no hay estrellitas ni dioses, si no gente normal que hace cosas con las que se expresan con libertad y de forma apasionada, es difícil intuir que puedan cambiar las cosas, sobre todo teniendo en cuenta que debería empezar por la educación. No entiendo que no haya conciertos en los institutos, en los patios, con grupos locales. Todos los alumnos escuchan basura radio fórmula en los colegios, lugares en el que los tendrían que educar en estas cuestiones básicas.”

Recuerda con nostalgia su etapa en Neotokyo. Grupo mallorquín que empezó a trabajar con samples y electrónica con música en directo y que acabó por adoptar la forma de asociación cultural y ser los promotores del festival que lleva el mismo nombre. La idea era crear un espacio para músicos que creaban electrónica en sus casas y las colgaban en bandcamp o myspace a falta de una red de locales donde tuvieran cabida este tipo de propuestas no comerciales. Durante el montaje del primer festival, conocieron lo que Jordi hacía y le invitaron a formar parte del grupo, en el que se implicó en la asociación para darle un impulso. Durante años solicitaron subvenciones con el objetivo de pagar dignamente a los artistas al mismo tiempo que se podía hacer el festival gratuito para los asistentes “considerando que la cultura debe ser de libre acceso, devolviendo ese dinero a la sociedad...”. El proyecto fue escalando y empezaron a invitar a artistas de electrónica internacional como Alexander Hacke de Einstuerzende Neubauten, pioneros de una música industrial hecha con hierros, bombonas, voces y bajos distorsionados y Danielle de Picciotto con  “The Boat of Fools”, o Neil Harbison, el cyborg acromatópsico que lleva una antena para escuchar los colores; “queríamos explorar los límites o cosas que no llegaban aquí. Gente como MENEO, que hace una especie de electro reaggetón con una gameboy, rollo 8 bits con su clásico desnudo integral, con lo que en definitiva abarcábamos un espectro de propuestas súper diferente...”. La parte de la música en directo se complementaba con unas charlas, en donde artistas locales entrevistaban a un invitado de su misma disciplina y se realizaban talleres como el de circuit bending.

Jordi está muy activo en las redes sociales desde donde hace una crítica social que para algunos puede parecer demasiado ácida; “en las redes hay mucha hipocresía, todo el mundo enseña solo un aspecto de ellos y normalmente suele ser el positivo, incluso falseando tu discurso. Cuando la gente me conoce en persona alucina y me dice, pero si eres un tipo amable y educado, pero pareces un hijo de puta en facebook, a lo que siempre respondo que se pregunte porque mola tanto la gente en facebook y hay tanto hijo de la puta por la vida. Trato de actuar como un espejo y dar algo de equilibrio entre tanta hipocresía, tanta falsedad y tanto like. No hay contraste de opiniones, todo tu círculo de amistades a invitar a artistas de electrónica internacional como Alexander Hacke de Einstuerzende Neubauten, pioneros de una música industrial hecha con hierros, bombonas, voces y bajos distorsionados y Danielle de Picciotto con  “The Boat of Fools”, o Neil Harbison, el cyborg acromatópsico que lleva una antena para escuchar los colores; “queríamos explorar los límites o cosas que no llegaban aquí. Gente como MENEO, que hace una especie de electro reaggetón con una gameboy, rollo 8 bits con su clásico desnudo integral, con lo que en definitiva abarcábamos un espectro de propuestas súper diferente...”. La parte de la música en directo se complementaba con unas charlas, en donde artistas locales entrevistaban a un invitado de su misma disciplina y se realizaban talleres como el de circuit bending.

En Irán la experiencia fue algo más tensa, durante el montaje de la obra chocó con el tempo de los trabajadores que a Jordi le sacó de quicio; “nada más subirme al escenario, el teatro nacional de Teherán, con un Jomeini de 4 metros mirándonos, más de 4 toneladas de telón cortafuegos de acero cayeron como una guillotina en la boca del escenario, no hubo que lamentar desgracias personales. Tardaron 14 horas en volver a colocarlo. 14 horas de retraso y yo tenía que montar un bolo, tenía que montar en 3 horas algo que tardaba normalmente 12 y encima el público empezó a entrar 1 hora antes. Lloraba de la impotencia y ya me sabía todos los insultos posibles en farsi. En cualquier caso existían dos realidades muy diferentes, la pública y la privada. A nosotros nos tenían aislados en el hotel con lo que nos era imposible acceder a esa otra esfera, así que junto a uno de los músicos del espectáculo no nos quedó más remedio que escaparnos del hotel para conocer la ciudad y asistir a unas fiestas en casas de músicos, allí conocimos a gente muy ansiosa por cualquier información que hablara de vivir en libertad, personas que se acercaban a la libertad a través de lo que les contábamos. Fue una experiencia muy emocionante, en la calle iba todo el mundo sometido a la policía moral y sin embargo, cuando entrabas en sus casas tenías la sensación de haber salido y te dabas cuenta de que realmente estaban encerrados en el exterior. Toda una experiencia en la que pasamos de actuar en la Embajada Española en Teherán a no saber si nos estaban secuestrando en taxi por una de las ciudades más pobladas del mundo”.

 Siguiendo con su bagaje en el exterior pudimos sacarle una historia más, su periplo por México. “Cuando tenía 20 años conocí a una mexicana de la que me enamoré, así que pasado algún tiempo decidimos visitar México D.F. y a su familia y viajar por el país. La idea era trabajar en Cancún, donde teníamos algún contacto y seguir viajando al juntar algo de dinero. Tenía un sueldo de los de allí que no te basta para nada y mi situación de ilegal no ayudaba. Mi nómina era el 20% de mis ingresos, el resto eran propinas. No bastaba ni para el alquiler de una casa que no tenía cocina ni lavadora. Mis compañeros de trabajo, por ejemplo, que tenían hijos, trabajaban en 3 sitios diferentes, 18 o 20 horas al día.

Aquello era un paraíso ahogado en corrupción, aunque la gente se crea que los españoles somos lo más en esto. Estuve viviendo en el estado de Quintana Roo y tardaron 3 meses en dar los resultados de las elecciones. Y con la policía era habitual tener problemas, la gente intenta evitarlos. Un día me pillaron trabajando en un bareto al que iban muchos camellos y muchos de ellos me daban la propina en marihuana o cocaína, y justo me pillaron en un descanso fumando un porro así que me detuvieron y me llevaron a la prisión. No tenía contactos, ni móvil, pero me localizaron mi, ya por entonces, ex y mi jefe 2 días después y se arregló con el sueldo de un mes de soborno. Durante todo ese tiempo pensaba que me iban a matar. Era temporada de lluvias y el suelo de la celda estaba lleno de agua y yo descalzo, me habían quitado los zapatos y me daban golpes en la cabeza y me dejaban sin comer. No fue mucho tiempo pero parecieron dos vidas. Después de esto salí hacia Belice con un coyote, aunque tuve que volver al cabo de un tiempo para coger un vuelo que tenía en el mismo DF, un año después de haber llegado. Son experiencias difíciles aunque nunca las he considerado malas, te dan una perspectiva de la realidad mucho más amplia de la que la tienes sin conocer las miserias y dificultades a las que están sometidas la mayoría de personas. De cómo es el mundo y las fuerzas que lo mueven, de cómo es la gente, y considero que ha sido un privilegio haberlas vivido ya que no he salido tocado de muerte, aunque bien del todo tampoco se puede decir”.

Sus últimas palabras para la revista fueron. “Me siento súper privilegiado de haber podido hacer todo lo que he hecho, de participar en todos los proyectos, me siento muy satisfecho y pleno. La verdad es que me podría morir ahora y no pensaría en que he dejado algo por hacer. Siempre ha sido todo muy a tope, soy muy pasional, con mis errores, pero es que me ha llevado a tantas cosas que no me puedo arrepentir de nada más que de haber hecho daño cuando me he equivocado”.

 

FACEBOOK 

 TWITTER 

 YOUTUBE

INSTAGRAM