Reportajes Historia de una canción (I): 'Jeremy', Pearl Jam

Historia de una canción (I): 'Jeremy', Pearl Jam

El primer álbum de Pearl Jam, ‘Ten’ (1991), es considerado uno de los más influyentes de la historia. Un icono de la corriente “grunge” de los años 90 del siglo XX, junto a ‘Nevermind’ de Nirvana, ‘Superunknown’ de Soundgarden, o ‘Dirt’ de Alice in Chains, entre otros. Algunos lo consideran el mejor de esa época, otros no, aunque pierden el tiempo: lo importante es su valor musical, porque ahí todos salen (salimos) ganando.

 

 

Jeremy’ fue el tercer single lanzado en 1992 por la banda para promocionar su disco de debut. Con esta canción ‘Ten’ comenzó a subir en los charts de ventas, llegando a alcanzar el segundo puesto en USA. Solo fue superado por ‘Some Gave All’ de Billy Ray Cyrus (el padre de la rebelde Miley). Un disco hoy olvidado, salvo por el pegadizo ‘Achy Breaky Heart’ y su baile a juego.

 

Gracias a ese éxito, el álbum fue tenido en cuenta tanto por críticos como por legiones de personas que comenzaban a ver en el “grunge” un modo de vida, por encima del estilo musical. Hasta ese momento, himnos del grupo como ‘Alive’ o ‘Even Flow’ solo habían sonado en unas pocas emisoras de radio, pero gracias a ‘Jeremy’ tuvieron su merecido reconocimiento, junto con el resto de canciones del disco.

 

 

 

A partir de ahí, Pearl Jam jamás ha dejado de publicar discos, de girar por el mundo (sobre todo por USA, claro), han intervenido en múltiples actos sociales y benéficos, y luchado contra las injusticias del mundo en todos sus ámbitos. Han utilizado su música para lanzar un mensaje, con una estrategia muy fina, cuidada y permanente. Son leyenda viva, pero con los pies en el suelo, y sin perder de vista la realidad

 

Aunque‘Jeremy’ es mucho más. Musicalmente es difícil de superar, dada su intensidad, su in crescendo constante, y el derroche de virtuosismo en cada uno de sus miembros. Desde el cantante Eddie Vedder, el bajista Jeff Ament, el guitarrista rítmico Stone Gossard, el solista Mike McCready, hasta el por entonces batería Dave Krusen. Todos dan lo mejor de sí mismos en esta canción.

 

 

Lo pavoroso del tema es su origen, basado en Jeremy Wade Delle, un joven marginado de 16 años que vivía en Texas, y que se suicidó delante de sus compañeros de clase utilizando una Magnum, tras pedir la palabra y pronunciar la frase “Ya he encontrado lo que buscaba”. Resulta inevitable sentir escalofríos al escuchar la canción, una vez se descubre el porqué de la misma.

 

 

La canción fue introducida con un vídeo escalofriante. Tuvo una primera versión “real”, en la cual el niño que interpretaba a Jeremy se colocaba un cañón de pistola en su boca, ante el estupor del resto de niños de la clase. En la siguiente imagen aparecían todos salpicados de sangre, en una imagen congelada que recorría el aula. El vídeo ganó múltiples premios MTV y de otras firmas, pero fue algo que jugó en contra de la banda.

 

 

Su popularidad conllevó la exigencia de crear una versión alternativa, en la cual el chico no mostraba la pistola ni se encañonaba. El resultado fue confuso, porque da la impresión de que Jeremy dispara al resto de chicos en lugar de a sí mismo… Daños colaterales de la censura. A partir de ahí, en señal de protesta, Pearl Jam no volvió a grabar vídeos en muchos años (‘Oceans’ salió después, en contra de los deseos del grupo, y se utilizaron imágenes de ellos surfeando grabadas tiempo atrás). Hubo que esperar hasta 1997, cuando editaron una maravilla visual animada para presentar ‘Do the Evolution’.

 

 

Indagando en la tragedia, asusta pensar en ese pobre chico. Y es todavía más espeluznante plantearse los motivos que llevaron hasta el suicidio a una persona tan joven, y de una manera tan pavorosa. Eddie Vedder comentó en su momento que con la canción se quiso forzar un ejercicio de conciencia. La audiencia debía plantearse qué está pasando dentro de la sociedad para que un niño pierda las ganas de vivir y, yendo más allá, cómo es posible que tenga a su alcance un arma de fuego, siendo esto una batalla perdida conociendo las leyes al respecto en USA.

 

 

La historia de Jeremy es una de las muchas ligadas a las carencias afectivas que llevan sufriendo multitud de jóvenes a lo largo de los siglos. A pesar de pertenecer a una familia de posición acomodada, este chico vivía en soledad con una ausencia completa de cariño familiar. Sus padres estaban demasiado ocupados con sus trabajos como para atenderle, y mucho menos llegar a pensar que algo iba mal en su interior. Se convirtió en un chaval solitario, amante de la soledad, víctima de acoso escolar –el llamado bullying ahora-; un marginado que solo encontraba en sus dibujos y en unos pocos libros un lugar de recogimiento.

 

Su muerte afectó por completo a todo su entorno, cercano o lejano. Los padres llegaron incluso a criticar con dureza a Pearl Jam por su canción y, por supuesto, su vídeo, al calificarlos de extremos y alejados de la realidad. Aunque la mayor certeza es que su hijo se suicidó. Resulta fácil hablar de los muertos, sabiendo que estos nunca replicarán.

 

 

Nota oficial del padre de Jeremy tras su muerte

 

 

“Ahora Intenta olvidarlo, intenta borrar esto de la pizarra (la sangre y la imagen de Jeremy delante de ella)”.

 

Es común entre los humanos prescindir de la autocrítica, pero esto jamás debería utilizarse como excusa para no asumir las propias responsabilidades. Algo no funciona en casa cuando un hijo se apropia de una pistola que no es de juguete para poner fin a sus días, despidiéndose con un gran espectáculo, en una clara llamada a la atención no recibida.

 

 

Jeremy era solo un espectador de la vida que le rodeaba, y nadie se preocupó de hacerle partícipe de ella. Sus padres le consideraban un chico retraído y reservado, los compañeros de clase le llamaban bicho raro (“freak”), sus profesores decían que era un vago a pesar de valorar su imaginación y creatividad y, por supuesto, no tenía amigos. ¿Qué motivaciones puede encontrar un niño en un entorno así? Seguramente muchas, pero nadie quiso descubrírselas, porque a nadie le importaba.

 

 

“Papá no prestó atención al hecho de que a Mamá no le importaba”

"Papá no le dio afecto, y el chico era algo de lo que Mamá no presumiría”

“Rey Jeremy, el perverso, gobernó su mundo. Jeremy habló hoy en clase”