Kandinsky y la consagración de un nuevo arte

Uno de los más famosos pintores pioneros del "nuevo arte" fue, sin duda, Vassily Kandindsky (Moscú, 16 de diciembre de 1866- Nully-suer-Seine, 13 de diciembre de 1944).

16/03/2017

Kandinsky y la consagración de un nuevo arte
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Kandinsky y la consagración de un nuevo arte

Uno de los más famosos pintores pioneros del "nuevo arte" fue, sin duda, Vassily Kandindsky (Moscú, 16 de diciembre de 1866- Nully-suer-Seine, 13 de diciembre de 1944). Bajo su poderosa influencia han nacido otras muchas tendencias abstractas del arte, no sólo ejercida mediante su genuina y novedosa pintura sino también, mediante su no menos importante obra teórica. Hace dos días conmemorábamos el aniversario de su nacimiento y aprovecho la ocasión para hablar un poco de un tema que ya rondaba en mi cabeza.

 

Calle de Murnau con mujer

Calle de Murnau con mujer, W. Kandinsky, 1918

 

Kandinsky, 1918

Calle de Murnau con mujer, W. Kandinsky, 1918

 

Mi interés aquí es el de cuestionarnos qué llevó a Kandinsky a dar este salto tan grande en la concepción del arte. Como ocurre siempre, confluyen aspectos biográficos junto con otros inherentes a su tiempo (tal como comentábamos en el post de sociología del arte vienés). En 1910, a sus 44 años, terminaba su manuscrito De lo espiritual en el arte, que fue muy discutido en aquellos años. En él volcó diez años de pensamientos con la intención de despertar la capacidad de captar lo espiritual en lo material y abstracto. Muchas de las ideas que allí propuso y que no realizó, las llevaron a cabo otros artistas. Lo curioso es que, prueba del poderoso influjo de las circunstancias históricas es que, sin tener conocimiento de ello y casi simultáneamente,  cristalizaban en otros países ideas parecidas a las del moscovita. Franz Kupka y su orfismo -París, 1911-, Kasimir Malevich y su suprematismo -Munich, 1913- y Piet Mondrian y su neoplasticismo holandés -Holanda, 1913-. Diferentes nombres pero la misma esencia: dejaron de tomar la realidad como modelo- realismo- para proclamar la independencia total del color y de la forma- abstracción-.

 

Piet Mondrian

Piet Mondrian

 

Suprematismo, Malevich, 1915

Suprematismo, Malevich, 1915

 

La ruptura de la estabilidad generada por los avances científicos tuvieron su parangón en el mundo artístico. La Teoría de la relatividad de Einstein (1905), la desintegración del núcleo del átomo de Rutherford (1919) en cierta manera, son el correlativo de otras rupturas. En la música, el pacífico mundo de la armonía consonante se quiebra  con la irrupción del dodecafonismo de Schömberg y el atonalismo, de armonías disonantes a las que todavía hoy no ha logrado acostumbrarse el oído. En las artes plásticas, la falla, precedida por los efímeros ismos- impresionismo, postimpresionismo, cubismo, fauvismo...- es ahora más radical. Se rechaza la imitación, se incluye lo feo en la representación, lo estridente, se representan formas puras (círculos, cuadrados, puntos, líneas) y la vorágine desemboca en el cuadro Blanco sobre blanco de Malevich, la abstracción total de la pintura. Tiene su claro eco 44 años más tarde (he caído en la cuenta mientras escribo) en la composición musical de John Cage 4'33" y su silencio total. Bien podría haber sido el canto del cisne de las artes, pero sí fue el final de uno de sus caminos.

 

Blanco sobre blanco

Blanco sobre blanco, K. Malevich, 1918

 

En esos años Henry van de Welde escribió su tesis  doctoral (Kunstgewerbliche Laienpredigten, Lepizig, ed. Hermann Seeman Nachfoger, 1902) en la que augura el futuro de las artes. "Las banales teorías de la imitación, que dominan nuestra estética gracias a la dependencia absoluta de los conceptos aristotélicos (...) nos han vuelto ciegos a los valores psíquicos que son punto de partida  y meta de toda producción artística. (...) Pero junto a esta metafísica de lo bello existe otra superior que abarca el arte en toda su dimensión y que más allá de toda interpretación materialista se manifiesta en toda la creación. Esta (...) se basa en la idea de que toda producción artística no es sino la constatación continua del gran enfrentamiento en que se encuentra desde los comienzos (...) el hombre y su entorno." (1) El mundo contiene trigo y paja, realidades bellas y feas y esto es lo que aquí se acepta y el arte también lo hará. (2)

 

In blue, W. Kandinsky, 1925

In blue, W. Kandinsky, 1925

 

Kandinsky tuvo dos impresiones artísticas que contribuyeron a fraguar el cambio de rumbo: "La primera fue la exposición francesa en Moscú- en primer lugar el Montón de Heno de Monet- y una representación de Wagner en el Teatro Imperial de Lohengrin. (...) De pronto vi por 1ª vez un "cuadro". El catálogo me aclaró que se trataba de un montón de heno. Me molestó no haberlo reconocido. (...) Sin embargo comprendí con toda claridad la fuerza insospechada, hasta entonces escondida, de los colores, que iba más allá de todos mis sueños." he aquí la clave: "Al mismo tiempo se desacreditó por completo el objeto como elemento necesario del cuadro." A partir de entonces su pintura irá cambiando hacia una abstracción cada vez más radical con formas puras formadas a partir de líneas, no ya del color. En una sinestesia perfecta, el color crea emoción y las líneas, colocadas de forma estudiada, producen ritmo y una tensión al modo de la música. Kandinsky revolucionó el arte aunque no halló el éxito en vida. Él nos enseñó a disfrutar del arte sin necesidad de ver la realidad plasmada en ella. Lo desmaterializó, le dotó de musicalidad acercándose y acercándonos a lo espiritual del arte.

 

Composición X, W. Kandinsky, 1939

Composición X, W. Kandinsky, 1939

 

Notas

(1) Max Bill en la introducción de KANDINSKY, Wassily, De lo espiritual en el arte, Barral Editores Editorial Labor, Barcelona, pág. 12.
(2) Parte de esta filosofía es la que subyace en Demian de H. Hesse en relación a la bondad y maldad. El Dios Abraxas que él admira (y que según él, todos buscamos), celebra y contiene todas esas realidades oscuras del hombre

 

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Miriam  Álvarez
Miriam Álvarez

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