La mallorquina Woody & Woody, Goya al mejor corto de animación

La mallorquina Woody & Woody, Goya al mejor corto de animación

La pieza animada Woody & Woody ha sido galardonada con el Goya al mejor cortometraje de animación. La guionista Laura Gost (Sa Pobla, 1993) y el director Jaume Carrió (Esporles, 1983) fueron los encargados de recibir el "cabezón". Jaume se lo dedicó al equipo y a su familia, dando las gracias a la creadora de la historia, Laura Gost que además de dedicárselo a su familia, afirmó que "solo tengo una certeza sobre el protagonista de esta historia y es que es un verdadero genio y un autor imprescindible en la historia del cine".

 

El cortometraje ha sido producido por la Escuela de Imagen CEF MALLORCA y la productora de Jaume TOMAVISTES. El trabajo en euqipo ha sido fundamental. Tanto Laura como Jaume reconocen que la película así como ha quedado es la película que siempre imaginaron. 

 

Woody & Woody tuvo su primer contacto con el público de forma teatralizada en el festival de teatro "Teatre de Barra" que se celebra cada año en diferentes espacios con obras que se representan en formato circuito durante varias jornadas. Y fue todo un éxito. Laura lo adaptó como guión cinematográfico y Aline Tur, directora y productora del CEF se animó a poner en marcha la producción del corto tras conocer las buenas referencias y las posibilidades de la pieza.

 

Jaume explica que para realizar el corto necesitaban 8640 ilustraciones a 12 fotogramas por segundo para un corto de 12 minutos, un trabajo de gigantes para el que contaba con un gran equipo de profesionales. Para iniciar la producción tuvieron que organizar un rodaje "tenía que visualizar la película antes de llegar al proceso de animación”. Para esta parte contaron con los actores Joan María Pascual (Woody mayor) y Guiem Juaneda (Woody joven). Laura afirma que Joan Pera, que es la voz original de doblaje de Allen “era una pieza fundamental para que Woddy & Woody tuviera sentido y existiera”. Joan Pere reconoce que el autor neoyorquino “es especial, es un paréntesis en el mundo del cine”. 

 

 

Rubén Pérez fue el encargado del diseño de sonido “es obvio que el diálogo tiene el peso fundamental de la historia. El 99% de la información narrativa es lo que dicen los diálogos. Joan Pera recibió la invitación para participar en el proyecto de la mano de Laura “la idea era muy buena, el guión era muy bueno y el personaje es muy potente”. Rubén resalta que “para mi toda la vida la voz de Allen ha sido Joan Pera”. Joan ha doblado alrededor de 34 películas con su peculiar timbre. Jaume dice sobre Joan que no ha intentado imitar a sus referentes sino que ha creado su propia voz, “cuando Joan Pera dijo sus primeras frases, fue muy emocionante, porque es como nos lo habíamos imaginado.

 

Joan recuerda que la frase que emplearon para buscar financiación “era que queríamos unos dibujos con una línea orgánica que vibraran a ritmo de jazz”. Ángel Luque trabajó el diseño de los personajes “para el corto buscábamos un estilo que resumiera todo el carácter que tiene Woody Allen. Queríamos que fuera algo muy conceptual. Que no estuviera muy sobrecargado. Captar su alma e inyectársela al dibujo"

 

 

Adri Bonsai fue la directora de animación “en un principio la estética iba más cargada de detalles, tenía sombras y rellenos y adaptamos ese diseño a la animación. Una estética orgánica que recordara a los dibujos con mano alzada con una textura de grafito, de lápiz.La metodología fue mixta. Tomamos de base principal unas escenas filmadas y luego más adelante usamos el Rotomation que es adoptar figuras 3D dentro de un plano cinematográfico"

 

Tomen Mulet se encargó de la animación “es un estilo sencillo con pocas líneas. Al final consigues un producto limpio y que parece un poco una estética de los años 80".

 

Durante la producción integraron un modelado 3D de las 2 caras de Woody, una con 30 años y la otra con 80 para animarlo encima de la filmación. Para conseguir animar y crear las gesticulaciones usaron el método tradicional por fotograba. Jaume recuerda que uno de los momentos más gratificares de la producción fue el momento de grabar la banda sonora. Tarea de la que se encargó Miguel Ángel Aguiló, “hubo una explosión de química desde el principio. Empezamos con un pequeño ensayo y boom, adelante. Se grabó de un tirón. Forzosamente tenía que ser un estilo Swing”

 

Para cerrar el círculo de este precioso homenaje Laura desea “mi sueño, la meta definitiva que me gustaría alcanzar es que Woody Allen viera el corto y nos dijera si le ha gustado el homenaje que le hemos hecho” Jaume dice “me gustaría decirle que todo lo que le hemos metido aquí es fruto de haber podido ver sus películas  cada año.