‘La momia’, mucho Tom Cruise, mucho Dark Universe, y pocas nueces

‘La momia’, mucho Tom Cruise, mucho Dark Universe, y pocas nueces

Suma y sigue la (mala) costumbre por parte de Hollywood de exprimir sus gallinas ponedoras de huevos de oro, con remakes, reboots, bullshit, o como se quiera llamar al desganado interés por resucitar o rehacer historias ya muy manidas.

 

Desde que se anunció a bombo y platillo el arranque “creativo” del reboot de ‘La momia’, con Tom Cruise como mayor reclamo artístico, junto a Russell Crowe, las dudas han sido cada vez más alarmantes. Para suavizar un ataque masivo a esta producción, una vez comenzó la campaña de marketing de la película, se anunció que esta historia sería el inicio de lo que Universal Pictures ha bautizado como "Dark Universe".

 

 

 

Este “Universo Oscuro” estará compuesto por títulos cinematográficos populares basados en clásicos de la literatura fantástica y de terror, tales como el que ocupa estas líneas, ‘Drácula’, ‘La novia de Frankenstein’, ‘El hombre invisible’, y quizás alguno más que no ha sido confirmado todavía. Además de los protagonistas de esta cinta, Tom Cruise y Russell Crowe, Johnny Depp será el Hombre Invisible, y Javier Bardem el monstruo de Frankenstein (¿será Pé Cruz la novia?). Todas las historias estarán entrelazadas muy probablemente con Cruise como nexo común. O al menos esa es la intención inicial.

 

 

Parece una maniobra desesperada en la que apoyarse para mantener el interés del público en unas películas que ya tuvieron su momento de gloria hace años, pero que quizás llegarán en este renacimiento un tanto de destiempo y, por qué no decirlo, algo tarde. No es que no haya reclamo general por parte de los espectadores sobre este tipo de productos, porque forman parte de la cultura popular mundial, pero es altamente dudable que sea necesario. Es decir, ¿pueden aportar algo realmente al cine y a la leyenda de sus relatos originales? Salvo el derrochar CGI y realzar a algunos intérpretes en horas bajas, poco, muy poco.

 

 

Esta película es prácticamente un escaparate para un Tom Cruise, que siempre cumple con creces, ofreciendo lo mejor de sí mismo. Es donde mejor se desenvuelve, aunque parece haber perdido esa buena virtud que le caracterizaba por la cual era muy selectivo con la elección de sus papeles (salvo algunas excepciones). Es innegable que es un gran actor, profesional de pies a cabeza, implicado, y todavía con un magnetismo atrayente de público bastante significativo. Pero en la última década pocos han sido los papeles suyos en los que no dé la impresión de estar viendo a Tom Cruise como personaje, más que como actor. Aburrido de ser reconocido por compañeros, no así por los académicos, acumulando nominaciones frustradas e injustas, en muchos de los casos.

 

La cinta tiene un esperanzador arranque, con unos quince primeros minutos originales, mezclando unas buenas líneas de guion con impresionantes escenas de acción. Pero cuando se empieza a intuir el porqué, se diluye en el cómo.

 

 

Su mayor apuesta, el CGI, no es nada del otro mundo ni novedoso, salvo en su inicio, pero como consuelo podrá presumir de envejecer mejor que el vergonzante Rey Escorpión creado para ‘La momia regresa’. Ya dolió en su día ver a este personaje, interpretado por Dwayne “The Rock” Johnson, a tamaño gigante con efectos digitales propios de un juego de Atari de los años 80 del siglo XX, pero hoy en día, hiere mucho más (ver imagen inferior).

 

 

Russell Crowe es una sombra de lo que era, acaparando pantalla cada vez más pero por su tamaño corporal cada vez más exagerado y preocupante. Poco o nada queda del gran actor que deslumbró hace no tanto tiempo, pero que empieza a dar bandazos por la taquilla mundial. Ni se cree su personaje, ni aprovecha el gancho que un individuo tan peculiar como el Doctor Jeckyll (y Mr. Hyde) tiene de por sí solo con ser nombrado. ¡Disfruta del cheque, Russell!

 

 

 

Algo similar sucede con su protagonista femenina, compañera de pantalla del omnipresente Tom, Annabelle Wallis, la cual arranca con ganas, apuntando maneras con un personaje bien definido en su metraje inicial, para acabar aburriendo por su a la postre desinflado papel, además de tener una química nula con Cruise. Quizás no es culpa de la actriz, sino del equipo de casting y de un guion muy malo.

 

 

Afortunadamente, el otro reclamo principal, la momia o Princesa Ahmane, Sofia Boutella, logra convencer bastante gracias más por su carisma que a la definición de la villana en la película. Universal Pictures ha conseguido algo difícil: convertir al mayor reclamo de la cinta en un adorno a medio camino entre un florero y un “mcguffin”. Por desgracia, el personaje promete mucho, pero acaba vendiendo perritos en Times Square a precio de fábrica.

 

 

Junto a ellos, el mejor personaje de todos es el Sargento Chris Vail, interpretado por Jake Johnson, compañero de aventuras del personaje de Cruise. Este ofrece los momentos más divertidos, además de algún que otro susto y escena con gancho. Por desgracia, no es explotado lo suficiente, quedando en un plano excesivamente secundario, aunque es algo ya habitual en películas con un actor tan acaparador de planos como es el mega-protagonista de esta.

 

 

Esto nos traslada a lo que ya hemos mencionado anteriormente: el tremendo bajón que sufre la cinta desde sus primeros veinte minutos hasta los quince finales. Da la impresión de que se ha plasmado en la pantalla un guion escrito en diez años por un número no menor a ese de escritores aburridos. Se crea un clímax conclusivo bastante aceptable, pero dejando un sabor amargo en su resolución global, con un ruido demasiado estruendoso que acaba convertido en un triste villancico navideño.

 

 

Su director, Alex Kurtzman, en su segunda película como tal, a pesar de una dilatada carrera como guionista (‘La Isla’ (2005), ‘Misión Imposible III’ (2006), ‘Star Trek: en la oscuridad’ (2013), ‘Ahora me ves’ (2013)), ofrece algunos retazos de talento. Pero como sucede con casi todo el reparto, acaba aburrido y con ganas de finalizar cuanto antes con el trámite de realizar esta historia.

 

 

Ciertamente, si este es el futuro que le espera al llamado ‘Dark Universe’, parece imposible que vaya a acabar viendo estrenados más de dos títulos. Quizás consigan completar el objetivo marcado, imponiéndose la cabezonería por parte de Universal Pictures de ver expuesta en las estanterías de las tiendas online o físicas del mundo esta colección de historias. Puede que su sueño sea verla algún día como un reclamo de culto por parte de algunos fans. Aunque el público ya está muy curtido en estas maniobras artísticas, y es difícil que le cuelen una retahíla de tan gran magnitud.

 

Una decepción, vaya. Pero habrá que darle una oportunidad al próximo proyecto… Y ya. Que no esperen sus responsables ni una oportunidad más.

 

CALIFICACIÓN: 4 / 10