Opinión LEGO Batman: la película, una más de Batman, pero hecha de LEGO [CRÍTICA]

LEGO Batman: la película, una más de Batman, pero hecha de LEGO [CRÍTICA]

La LEGO Película’ (2014, Phil Lord y Chris Miller) revolucionó y sorprendió a todo el público en general, no solo por familiarizar las piezas y muñecos que el mundo conocía con el mundo del cine, sino también por su guion inteligente. Triunfó gracias a una justa medida entre el tono infantil y los ingredientes que mantienen a los adultos atentos a la pantalla. Se acertó de lleno con esta fórmula, dado que se buscaba atraer tanto al siempre fiel público infantil, como a jóvenes y adultos con ganas de algo más que dormirse de aburrimiento llevando a sus hijos, sobrinos o nietos al cine. No faltaban los guiños a muchos iconos del séptimo arte, crítica social, junto a unas dosis de humor para todos los públicos, sin perder esa pizca de gamberrismo que a todos encanta, a nadie engaña, pero que se entiende en cualquier rincón del mundo.

 

 

Con ‘LEGO Batman: la película’ se esperaba la misma fórmula, pero explotando al máximo a uno de los personajes secundarios, pseudo-protagonista, de la anterior cinta: Batman. Esto solo funciona así durante los magistrales quince primeros minutos, que siguen la misma línea, pero con una estupenda crítica al mundo de los superhéroes, a la historia de Batman/BruceWayne, así como a la propia idiosincrasia de este individuo.

 

Todo funciona a la perfección, los espectadores se acomodan, aferrando sus palomitas, y con una sonrisa enorme en sus caras porque la cosa parece que promete. Pero justo ahí es donde acaba la versión Batman de LEGO, dando paso a una versión LEGO de Batman. Es decir, se construye una nueva historia del caballero oscuro, con no demasiadas dosis de humor o diversión, excesivo drama, y mucha acción típica del cine de superhéroes. Se vuelve a mostrar ese lado triste del huérfano que vio a sus padres morir siendo acribillados a balazos por el arma de un criminal de Gotham.

 

 

Y ahí es donde falla la cinta, porque el universo Batman ya está muy manido en ese sentido. La actualidad del mismo tiene un nuevo rumbo gracias al Universo Extendido de DC, el director Zack Snyder, junto al productor y escritor Geoff Johns, que no necesitan una versión de este estilo para engrandecer la leyenda del hombre murciélago. Una película de LEGO tiene que ser otra cosa, como ya se pudo ver en 2014. Y eso es lo que ha entendido Chris McKay, el director de esta película.

 

 

Por supuesto, los más pequeños disfrutarán igualmente la película, porque a todos les gustan esos muñecos, y si, además, pueden ver disparos, persecuciones, disfraces, protagonizados por unos personajes que conocen muy bien. Sumado todo a una producción exquisita, bat-máquinas, bat-armas, efectos especiales espectaculares, con mucha acción y guiños de toda clase, no solo al mundo Batman, sino al de DC Comics.

 

Pero los que ya no son tan niños exigen mucho más, especialmente cuando todavía perdura en sus retinas una idea tan sorprendente y con tanta gracia como la anterior historia. Se echan de menos las referencias al propio planeta de las piezas, porque si algo funcionó en la primera película fue eso: que tanto los personajes como el público, eran conscientes de su naturaleza. En este largometraje solo sucede esto al principio, pero tras una larga presentación, se llega a olvidar por completo el tipo de película que se ha ido a ver. Básicamente, si se quiere ver una película de superhéroes, ya existen unas cuantas de ellas, tanto de acción de real como animadas, pero de LEGO solo una llegó al cine y muchas otras que pasaron directamente a la televisión o a formato doméstico. En realidad, este llamado spinoff no aporta nada, a ningún género en el que se adentra, si exceptuamos sus mencionados quince o veinte primeros minutos.

 

 

Afortunadamente hay muchas sorpresas, que quizás llegan a destiempo, porque en realidad son ese tipo de cosas que hicieron de su predecesora una obra maestra. Por ejemplo, podíamos estar paseando por el espacio tranquilamente mientras aparecía el Halcón Milenario de Han Solo y Chewbacca. Ahora este tipo de cosas suceden cuando ya el espectador medio ha perdido bastante el interés, y eso es imperdonable.

 

 

La faceta musical de Batman en ‘La LEGO Película’ funcionaba porque encajaba a la perfección con la narración, pero aquí el muñeco sobreactúa en exceso (sin olvidar que es un objeto animado, claro), además de aburrir con unas melodías aburridas y faltas de gracia, por no hablar de que no se entiende la necesidad de repetir cosas que fueron de lo menos sorprendente en el pasado.

 

Hasta el Joker es una “caricatura” de sí mismo. Por supuesto, no tiene que ser el cruel enemigo que todos conocemos, pero tampoco hacía falta describirle como un estúpido y ridículo villano, con mucho más de pandillero callejero que de genio espiadado legendario que hace la vida imposible a todo Gotham, a la policía de la ciudad y, por supuesto, a Bruce Wayne y su álter ego, Batman. La más temible mente criminal del mundo del cómic merecía mucho más, que esta parodia de la parodia.

 

 

Las buenas noticias son Barbara Gordon, Batgirl, el mayordomo Alfred, y Dick Grayson, también conocido como Robin. Son los únicos que parecen ser conscientes de estar en una película del gigante de las piezas de construcción, por encima de una de Batman. Aportan mucho humor, dejando en muchas ocasiones en evidencia al protagonista, haciendo que este pase a un papel secundario, principalmente porque deja de tener gracia, llegando a aburrir. La esencia de los tres personajes parece tomada de un mundo real, dada su madurez y perfecta adaptación al entorno. Por un lado, Barbara es consciente de la importancia de Batman, pero la situación criminal en la ciudad es lo suficientemente grave como para saber que el héroe necesita ayuda. Alfred entierra su rol de sirviente, en favor de las de padre y mentor; mientras que Robin no es más que un niño huérfano con muchas facultades, pero con una necesidad paternal inmensa. Estas son sus personalidades, pero afortunadamente no se toman tan en serio los personajes en los que están basados como el propio Batman.

 

 

Al final, es curioso que sean sus compañeros de lucha los que salven la película, junto al inicio maravilloso y los cameos de personajes de DC, de Warner Bros. Pictures, y otras películas que forman parte de las productoras que intervienen en toda ella. Muy probablemente en LEGO aprenderán de los errores, en vistas a una secuela para la que tendremos que esperar todavía hasta 2019.

 

CALIFICACIÓN: 6.1 / 10