Los elefantes nacen sin colmillos

Los elefantes nacen sin colmillos

Ser el mamífero más grande del mundo animal no ha hecho que el elefante africano sea el más poderoso. Sus preciados colmillos han sido su perdición. El tráfico de marfil, componente en los dientes de los vertebrados, es un lucrativo negocio que mueve miles de millones de euros al año y del que se benefician las redes criminales internacionales. Los nativos de las zonas se ven obligados a participar en la masacre a cambio de un poco de combustible o comida.

 

Según los datos del Banco Mundial se llegan a pagar hasta 2000€ por un kilo de marfil, lo que ha supuesto que desde 2007 hayan sido asesinados más de 145.000 ejemplares, colocando a esta especie en peligro de extinción en varias zonas del continente africano.

 

Este efecto devastador ya no solo afecta a la desaparición, sino que las nuevas crías que logran nacer lo hacen sin colmillos. Existen varias teorías. Esto podría deberse a la genética, afectada por la caza furtiva. La directora de Elephant Voices, Joyce Poole, declaró al periódico The Times que había visto una correlación directa entre la intensidad de la caza furtiva y el porcentaje de hembras nacidas sin colmillos en algunos de los rebaños. Este hecho explicaría, que al ser cazados solamente los elefantes con colmillos, hace que las hembras que no los tienen, tengan más probabilidad de engendrar crías sin colmillos.

 

 

Para otros datos nos tendríamos que remontar a la guerra civil que asoló Mozambique entre los años 1997 y 1992. Para financiarse, ambos bandos usaban como moneda de cambio los colmillos de elefantes, lo que supuso un alto porcentaje de machos y hembras que los perdieron. No todos los elefantes tienen colmillos, en los machos es más probable que los tengan y en las hembras hay más variedad. Al ser los animales con colmillos los masacrados, los que sobrevivían, por no tenerlos son los que acababan apareándose, con lo cual la evolución seguía su curso. También afirman desde el Parque Nacional de Gorongosa, en Mozambique, "Los elefantes de este parque no desarrollan sus colmillos con normalidad. La razón puede ser su memoria, el recuerdo de que su marfil era la causa de que fueran cazados de forma indiscriminada”.

 

Sea cual sea la causa y hasta que los científicos lo aclaren, los gobiernos de estos países deberían poner mayor empeño en la protección de la especie, porque sus colmillos no son solo para el disfrute estético, si los pierden, su salud y supervivencia se vería afectada por la malnutrición y las enfermedades. Además impediría su apareamiento, ya que solo los machos más fuertes lograrían copular con las hembras.