Marcos Cabotá, un hijo de Star Wars con la fuerza de su lado

Marcos Cabotá, un hijo de Star Wars con la fuerza de su lado

Hay un dicho muy común que reza “mientras algunos nacen con estrella, otros lo hacen estrellados”, generalmente para justificar la supuesta mala suerte de unos, por envidia al buen hacer de otros. Marcos Cabotá pertenece al primer grupo, de los que han nacido con una estrella a su lado. Pero estas no son tontas, saben a quién arrimarse, además de que suelen hacerlo a los que se lo ganan con su esfuerzo. Marcos también es de estos.

 

Nació hace 35 años, en Palma de Mallorca, donde siempre tuvo claro que su vida estaría relacionada con el cine. Por ello buscó la formación necesaria donde dar rienda suelta a su más que evidente talento natural, gracias a una visión periférica de lo que es una película en líneas generales. Estudió en uno de los primeros colegios laicos, británicos, y mixtos de España, Bellver International College, antes de graduarse en la Universidad Europea de Madrid, que fue su puente hacia la New York Film Academy, en Los Angeles.

 

Desde entonces todo ha sido trabajo, esfuerzo, con mucha humildad, sin prisa, pero sin pausa.

 

 

Su amigo, otro adelantado a su tiempo, Toni Bestard, también mallorquín, el Rey del Corto en nuestro país gracias a sus múltiples reconocimientos mundiales a su trabajo, se asoció con él para llevar a cabo un proyecto complicado, pero que podía ser un puente gigante al cine cinco estrellas, como fue ‘I Am Your Father’. Este documental, estrenado en 2015, se fraguó durante más de tres años de investigación, entrevistas, aeropuertos, decepciones, sorpresas y enormes satisfacciones. Narra la verdad al respecto de las injusticias que sufrió el hombre que puso cuerpo al mítico Darth Vader, David Prowse, por parte de George Lucas y Lucasfilm, tras la trilogía original de ‘Star Wars’. Marcos cumplió varios sueños con esta película, dado que como gran fan de la saga pudo conocer a un integrante importante del reparto original, ahora un gran amigo, conocer más sobre la franquicia que tanto le motivó desde niño para convertirse en cineasta, además de, por supuesto, sacar al mercado un producto ‘Star Wars’, aunque sea de manera indirecta, con no todas las ayudas y facilidades que merece el documental. Sacar trapos sucios de algo tan importante era arriesgado, pero el buen hacer de dos fábricas de talento, como son Marcos y Toni, no pasaron desapercibidos.

 

Recibieron múltiples premios internacionales, mucho reconocimiento, apoyo masivo de los fans de la saga, e incluso una nominación a los Goya 2016 en la categoría de Mejor Documental, para romper el tabú de que el mundo friki solo lo componen disfraces y merchandising. La calidad no está reñida con el fanatismo, ni mucho menos. Además de todo esto, otro de los objetivos de los dos directores con el documental se logró con creces, ya que se consiguió situar a una maravillosa persona como David Prowse en el lugar de honor de ‘Star Wars’ que siempre ha merecido.

 

 

Durante esta dura, laboriosa, pero fructífera concepción, Marcos y Toni se encontraron con todo tipo de momentos inolvidables relacionados con la saga, muchos de los cuales quedaron reflejados en su película. Pero lo que nadie conocía hasta ahora es que tuvieron un inesperado momento de ensueño colaborando en la sombra con un proceso de selección perteneciente a una película de la saga, a través de un amigo y compañero de profesión. Esta película ha resultado ser ‘Rogue One: una historia de Star Wars’.

 

A través de su página personal de Facebook, Marcos Cabotá sorprendió a seguidores, amigos y admiradores con la revelación completa de aquellas maratonianas veinticuatro horas de trabajo, con las que pudo decir que, por un día, trabajó extraoficialmente para una de sus mayores pasiones:

 

NOTA: El texto a continuación fue escrito íntegramente por Marcos Cabotá, el cual compartimos, con su permiso, con los lectores de Revista Antrópika.

 

EL DÍA QUE “TRABAJAMOS” PARA ‘ROGUE ONE’ por Marcos Cabotá.

 

La vida tiene curiosos paralelismos. En el verano del 2015, mis socios Toni Bestard, Saúl Benejama María y yo estábamos enfrascados en el montaje de ‘I am your Father’, película, que de alguna manera, ponía en entredicho la manera en que Lucasfilm había tratado a David Prowse, el actor que interpretó a Darth Vader en la trilogía original.

 

Durante todo ese tiempo, la poderosa sombra de Lucasfilm sobrevolaba nuestras mentes. Diana de la Cuadra, jefa de producción, lideraba una dura negociación con la empresa norteamericana por los derechos de algunas de sus imágenes, para incluirlas en nuestro documental. Como os podéis imaginar, no estaban siendo un trato fácil.

 

Un sábado de aquel verano, me propuse desconectar de todo aquello y decidí pasar el día en casa para luego ir al teatro por la tarde. Todo iba bien, estaba siendo un día tranquilo, hasta que llamó ÉL.

 

Por motivos contractuales no puedo revelar el nombre real de ÉL, así que lo llamaremos "David".

 

David es un buen amigo, actor de profesión y un entusiasta como los que no hay. Al descolgar el teléfono, me explicó con una voz que se mezclaba la tensión y la ilusión, que había recibido una llamada de Lucasfilm y que querían hacerle un casting para la "nueva película de Star Wars".

 

En aquel momento, ‘Episodio VII. E despertar de la Fuerza’, ya estaba rodada, así que la opción más viable era ‘Episodio VIII’ o uno de los spin-offs.

 

Obviamente, como fan de la saga, me mareé solo de escuchar la noticia que me dio David. El hecho de que un buen amigo mío fuera a hacer una prueba para ‘Star Wars’ me superaba.

 

Tuve que disimular mi entusiasmo, porque lo siguiente que me pidió David fue ayuda. En alguna otra ocasión ya le había ayudado con la preparación de un casting, así que tenía lógica que acudiera a mí para ello.

 

El problema de todo esto, es que se debía de llevar con gran secretismo, ya que la productora norteamericana se lo había exigido así.

 

El mismo sábado cogió un vuelo a Mallorca, que es donde me encontraba yo. Teníamos que estar juntos para seguir las instrucciones que le iban a llegar en un mail a su cuenta.

 

Como dos niños nos sentamos delante del ordenador a la espera de ese correo. Y así fue, a la hora acordada, llegó un mail de la productora.

 

En ese correo, había un link que contenía un programa que debíamos descargarnos. Así lo hicimos. En el escritorio de mi ordenador apareció el icono de una carpeta que, de momento, estaba vacía. En el correo la productora especificaba que en el interior de la carpeta aparecería a una hora concreta, un archivo PDF con un número determinado de páginas de guion que debía estudiar el actor.

 

Así ocurrió, delante de nuestros ojos, teníamos parte del guión de la nueva película de ‘Star Wars’. Las instrucciones eran claras: No podíamos transferir esos archivos a mi ordenador, no podíamos imprimirlos ni tampoco fotografiarlos, lo único que podíamos hacer era memorizarlo. El guion solo iba a estar en mi pantalla durante un tiempo limitado, así que, con algún truquito que otro, "memorizamos" esas hojas.

 

No tardé en darme cuenta que el guion trataba sobre uno de los spin-offs de la saga. En aquel momento no había ni una sola información sobre las películas paralelas de ‘Star Wars’, pero cualquier fan de la saga, al leer esas páginas del guion, hubiera llegado a esa misma conclusión.

 

Era ‘Rogue One’.

 

Al poco tiempo, el guion desapareció de la carpeta y esta volvió a quedar vacía. Las siguientes instrucciones eran grabar el casting de una manera concreta y cuando estuviera listo, dejar el archivo en la carpeta que había en el escritorio de mi ordenador. Teníamos 24 horas para ello.

 

Mientras David estudiaba el guion, yo me junté con mis socios, Toni Bestard y Diana de la Cuadra para preparar la grabación. Todo debía hacerse de la manera más discreta y así lo hicimos. Pedimos ayuda a nuestro equipo habitual de rodajes y todos firmamos un contrato de confidencialidad que nos exigían desde la productora americana.

 

Y así, en secreto, grabamos el casting de David, tal como nos lo habían pedido desde EE.UU.

 

Durante la grabación, no pudimos evitar alguna mirada de reojo entre nosotros acompañada de alguna sonrisa. Éramos profesionales con mariposas en el estómago.

 

La grabación fue muy bien y David hizo muy bien su trabajo. En aquel momento, teníamos la grata, pero falsa sensación, de que estábamos rodando una secuencia para ‘Star Wars’. Todo salió perfecto.

 

Saúl Benejama María se encargó de editarlo y de nuevo en casa, pusimos el archivo en la carpeta que seguía estando en mi escritorio. Al poco tiempo el archivo de vídeo con el casting desapareció de la carpeta y recibimos un mail de la productora, agradeciendo el trabajo y pidiéndonos que des-instaláramos el programa del ordenador. Así lo hicimos.

 

Durante las siguientes semanas fuimos testigos de cómo el trabajo de David fue gustando, e iba desbancando a los otros candidatos. De los 50 iniciales, quedaron 3. Entre ellos David.

 

Al poco tiempo comunicaron a David que no era el elegido, finalmente otro se llevó el papel protagonista.

 

A pesar de la decepción, fue muy bonito vivir todo ese proceso. Habíamos colaborado de alguna manera en "la nueva peli de Star Wars".

 

Siempre nos preguntaremos si Lucasfilm fue consciente en algún momento, de que el mismo equipo que les estaba grabando un casting para su próximo blockbuster, eran los mismos con los que estaban teniendo una dura negociación por ‘I Am Your Father’.

 

Como he dicho al principio, fue un curioso paralelismo.

 

Es inevitable que los que estuvimos aquella tarde, al ver ‘Rogue One’ nos preguntemos: "¿y si le hubieran dado el papel a David?". Todos estamos de acuerdo en que hizo un gran trabajo, y probablemente, mereciera ser parte de todo este universo.

 

Estoy seguro de que llegará.

 

Aquí os dejo la única foto que existe de esa grabación, por su puesto, por motivos legales, seguimos manteniendo en el anonimato a David.

 

¡Feliz día de ‘Rogue One’!