Me lo dijo Pepe que estuvo en Mallorca (Vol. 1) ATARAZANAS

Me lo dijo Pepe que estuvo en Mallorca (Vol. 1) ATARAZANAS

Para José Ramón García Mañueco, Subinspector del cuerpo de la Patrulla Verde de la Policía Local de Palma, más conocido como “El Taurus” (en referencia a la marca de aspiradoras) la vida era una verdadera fiesta, solía bromear con los compañeros del cuerpo... ”Me meto tanta Coca, que Maradona debería tener un póster mío en su cuarto” y no exageraba, en verano, cuando sudaba, su coche patrulla destilaba un penetrante olor a Lidocaína.

 

Como una mala versión de Harvey Kietel en Teniente Corrupto, García Mañueco operaba con maneras de un sicario del Cártel de Sinaloa. Él, junto a otros agentes, extorsionaron a empresarios de locales de ocio nocturnos, mediaron en casos de prostitución, tráfico de drogas, falsedad de documentos, y propinaron brutales palizas a quien osara destapar sus actividades delictivas.

 

Con la detención de “El Taurus” y sus hombres, se culminó con éxito la bautizada operación PUFO, otro triunfo de la Policía Nacional y el fiscal anti corrupción Antonio Jesús Cuesco Prelado.

 

Hasta aquí a nosotros todo esto nos parece muy bien, pero nos seguimos preguntando; ¿qué es lo que está fallando? ¿por qué la Policía yendo a los bares a ejecutar la ley, acababa en la cárcel?.

 

EL TURISMO, QUE GRAN INVENTO

No sabemos hasta qué punto nos hizo un favor el periodista Británico que escribió en el periódico The Times aquel, “Mallorca, uno de los mejores sitios del mundo para vivir” y aunque se sospecha que fue una maniobra empresarial para vender propiedades en la isla, el daño ya estaba hecho. Ahora, para contemplar esta octava maravilla del mundo, vienen aquí unos 11 millones de visitantes al año, y todo para ver lo bien que vivimos, eso nos honra, pero es que oiga, aquí en la Isla ya no cabemos más almas.

 

 

No es un misterio que de los beneficios de estas visitas nos sobra tanto dinero, que hasta hay pararepartir, así que dejamos que más de la mitad de los ingresos que factura la isla por el turismo, se los lleven otros países. Después de repartirse el pastel los señores del Lobby Hotelero con los Tour Operadores y entregar gran parte de lo facturado al Gobierno Central, a los ciudadanos para un café, ya nos queda. Porque a pesar de ser de las comunidades que más aporta al país, es de las que menos recibe de él. Vale que somos generosos, y hasta ahora hemos sido buenos, pero todo tiene un límite, no nos quieran ver cabreados.

 

Una isla que recibe al año tantos millones de turistas necesita bares, y aquí los tenemos de todos los colores, estilos y temáticas para disfrute del visitante. Pubs, cafeterías, clubs, mesones, chiringuitos de playa, bares de hotel, cervecerías. Contamos con templos del ocio como El Nikki Beach o el famoso Banco de Coca Mallorquín. También con locales sofisticados con nombres como Terracita's, Cocktail Gastro-Pub o el Varadero Beach, ambos dos en La Playa de Palma, a escasos metros de lo que antaño fue zona de ocupación Germana, siempre abarrotada de locales como el Babarian Sol Playa o el Obervayer Bier ein Bitten, donde antaño servían al ganado Teutón, combinados de bebidas espirituosas como el Wodka Moreystoff, Gin Lyrios o Ron Bacali, de las destilerías Morey de toda la vida.

 

Pero como en todas la industrias, no hay que dejar de reciclarse, y en la búsqueda del ingreso arribista, a día de hoy, se han inventado más zonas de ocio y esparcimiento, lugares de moda como esa especie de Little Italy que se han montado en el Barrio de Santa Catalina, es un buen ejemplo de ello. Pero también hay otras zonas como nuestra Plaza Atarazanas o La Lonja, (antes zona de ocio-destroyer y refugio de politoxicómanos) convertidas ahora en abrevaderos para visitantes en una onda muy Chic a la altura de Europa. Y que hablar, que no se haya dicho ya, de la tradicional Punta Ballenay sus populares campeonatos de defenestraciones acuáticas o sus alegres torneos de felaciones grupales.

 

 DÉJEME QUE LE CUENTE ALGO ACERCA DE LOS BARES

Si usted es de los que se ha apuntado a la horterada del momento que causa sensación llamada “Tardeo”, no se moleste en seguir leyendo este artículo, no le va a interesar. Porque eso de llegarse un Sábado al mediodía hasta Ca'n Pelut a ponerse guarripando de Porsella con los colegas de Empresa y meterse medio Gramo de Coca a la hora de los postres, para a continuación irse a las inmediaciones del Paseo Marítimo a encontrarse con Mujeres, Hombres y viceversa, sin otra intención que montarse a una hembra mientras hace la digestión, no va con nosotros.

 

Sobre el año 1984 al mismo tiempo que el alcalde de Madrid, Tierno Galván gritaba aquel famoso: “Rockeros si no vais colocados, colocaos ahora y al loro”, aquí algunos se dedicaban a salir cumpliendo esta máxima a rajatabla, y ese colocarse con de todo y cada día, en los bares era casi una obligación. Porque sepan que hubo un tiempo en que se salía cada día, de Lunes a Domingo. Y un tiempo también, en que la música sonaba a volumen brutal en un ir y venir de tribus urbanas, y no nos referimos a los Otakus, a las Pelolais o a los Dominican don't Play de ahora, sino a jóvenes Punks,Rockers, Mods o Lolailos que se reunían en diferentes bares repartidos por zonas como La Plaza Atarazanas o La Plaza Gomila.

 

 ATARAZANAS

Para ilustrarles de cómo fueron esos Bares en aquellos tiempos, haremos un somero recorrido por laPlaza Atarazanas o también llamada “Atracazanas”, suponemos que por la densidad de paleros por metro cuadrado que allí se reunían. El grueso de la gente que rondaba esta Plaza había elegido andar por el Lado Salvaje y más que una zona de ocio parecía el patio de recreo de un Pabellón Psiquiátrico. Un mosaico de personajes abisales como sacados de una historieta del Víbora, en un ir y venir por sus bares, terrazas, o sus fétidos callejones. Entre toda esa cohorte envilecida y malsana podías encontrar; Buscavidas que se dedicaban tanto al trapicheo y menudeo de estupefacientes, como al mendigueo de Birras o Drogas varias, paleros profesionales, Ex Legionarios, Militares de reemplazo, Marines ebrios de la Sexta Flota de EEUU buscando diversión, Hippies con la Senalle canuto en ristre, Metaleros, Toxicómanos, Alcohólicos, indigentes, jóvenes currantes de clase obrera, Estudiantes de algo, alguna que otra persona medio normal. Estos infra-seres solían ponerse nombres de guerra, motes como; El Apache, El Machete, El Lejía, La Janis, El Ducati, a otros se les llamaba anteponiendo el pronombre,EL a su propio Apellido, Ej; El García, El Almeida El Arnau…

 

 

Las personas de las que hablamos se dejaban ver por sitios como el Off Hollywood, Sa Ribella, El Sótano Sur, el Star o El Puput. En estos antros podías escuchar desde Triana a Los Barracudas o desde Manzanita a Iggy Pop. Los garitos de Atarazanas, se antojaban auténticas escuelas de entrenamiento musical, porque no paraban de llegar discos de todas partes y uno siempre estaba al corriente de las últimas tendencias musicales. También fueron verdaderas escuelas de idiomas, era fundamental tener algo de Inglés para entrarle al Guiri por si quería comprar algo de droga, y ese escuchar; ..¿Du yu guan Mariguán?, ¿ilisdí, Coquein?, ¡a la luki luki ay jaf!, era perfectamente normal. Aprender el argot también estaba a la orden del día, para decir, por ejemplo; “Mira que reloj le he robado a mi padre, lo voy a vender para comprar droga”, se aprendía a decir; “Quédate con el peluco que le he chindao a mi Viejo, lo voy a pulir pa pillar mandanga”. Todos estos conocimientos eran muy importantes para el futuro, si es que la meta de tu vida era acabar haciendo oposiciones para jefe de cocina en la cárcel de Palma.

 

En asuntos de droga había auténticos catedráticos en la materia. Mientras en el resto de Europa estaba prohibido el consumo de Anfetaminas, aquí era legal comprarlas bien en la calle o en las farmacias, ya fuera por prescripción facultativa o falsificando con una simple fotocopia, el membrete de un Médico, así que esta droga solía amenizar las tardes en la Plaza, además de darle un ambiente animado y parlamentario, como si fuese un círculo de Podemos pero lleno de colgados. Era habitual ver, bajo el efecto de estas sustancias, a la gente enfrascada en sesudos debates hablando de cómics, tías, drogas y Rockanroll como papagayos ciegos de cafeína.

 

A parte de los compuestos de toda la vida, Lsd, Hashish o Heroína, también se experimentaba con fármacos psicodélicos como el Artane (indicado para enfermos de Alzheimer) que era como el tripi del pobre, pero te garantizaba 48 horas de alucinaciones ininterrumpidas, por lo que no era raro encontrarte a algún amigo en un Bar de la Plaza con la mirada perdida por quien sabe qué mundo o qué planeta.

 

 

Hacía pocos años que el Carnicero del Ferrol había muerto y constantemente se veían cambios a la vuelta de cada esquina. Mallorca, por su condición de destino vacacional era un lugar cosmopolita y en las Islas, debido el poder económico derivado de este Turismo, se gozaba de ciertas libertades que en otras ciudades del País no tenían. Manuel Fraga, entonces Ministro de turismo, sabía que aquí las leyes represivas no eran compatibles con los visitantes, por lo que fue dando manga ancha y acercándose a las costumbres Europeas como consiguió echar gasolina a uno de los principales motores del País, El Turismo, reportando así pingues ingresos al Gobierno Central. Toda esta independencia sobre las leyes vigentes se notaba también en los Bares en aquellos años, como los de la siempre atestada Plaza Gomila.

 

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