Reportajes No sin mi Dimoniot

No sin mi Dimoniot

Sudoración. Confeti de adrenalina. Torpeza de pólvora y granadas sin espoleta. Montón de infiernos que se apresuran a convocar en tu carne una llamarada de tradición y esperpento para los más ávidos creyentes de la jarana. Gasolina y fuego. Pirotecnia y asaditos. Crematorio. Abrígate para no quemarte. Suaviza tu gesto que te relamen. Salta, salta que te hacen polvo las pantorrillas y las cejas. Salta y grita porque es la furia de los endemoniados. Tradición y cultura de la buena. Ni vino ni rosas. Leche de pantera.

 

 

Personalmente me encanta este movimiento de farwest y los gruñidos. Me imagino guiri envidiando el fiestón que se está pegando la peña. Ciudad milenaria, Palma, preciosa bonita residencia de carbón y solares. Todavía en el siglo 21 nos arraigamos a pesar de la influencia USA. Tenemos que evolucionar pero aferrados sin imposiciones a lo que más nos guste y se adapte a la Familia. Jerga de Viejoven vuelto de todo y aburrido. Nos enfundamos a lomos de los más pequeños para mostrarles que los demonios no son tan malos si no lo usamos en su contra y si vienen bomberos mejores. Parte del cielo un rastro de anfetamina y ahora todos somos camastro y cordura en la semilla del diablo. Pasión, en todos los idiomas. Juerga en el mío y las sangrías para los míos. y mi mundo es el tuyo cuando baten sus manos llenas de pólvora y levantamos el pavimento sonrojados. Viva la fiesta y viva el orden y la ley. Necesitamos más dimonis invadiendo las casas y quemando facturas. Las fortunas arden en su propia idiosincrasia, con metal y ungüento de parafina y melaza.  

 

 

Mi hijo medio disfrutó, el pobre acojonado mientras esquivaba las esquirlas de broma. Le encanta, nos encanta pero todavía es peque. Emoción dilatada y pronóstico superfluo cuando se avalanza sobre el catre y disfrute ardiendo en su premonición de plastelina y chocolate fundido en las antorchas.

 

La tradición del Dimoni aparece documentada a finales del S. XV en las procesiones del Corpus igual que pasó siglos más tarde con los Gegants. La procesión del Corpus Christi que aún se sigue celebrando y que tiene su espina dorsal entre la Seu y Cort ya no es tan florida pero sigue portando su elemento más emblemático, la 'lledània', una cruz metálica adornada con flores de cera multicolores, a la cual acompañan “Cossiers” (grupo de danza de hasta 7 bailarines y que tiene su origen en los repobladores catalanes) y “Cavallets” (grupo de danza de siete niños que se colocan dentro de la figura de un caballo).

 

Así pues, los dimonis se han colado en nuestras vidas de una forma poco casual, ya que la Iglesia los tomó como la ejemplificación del mal y a Sant Antoni como el triunfo del cristianismo sobre los antiguos dioses paganos. Según Antoni Gili tienen su origen en los chamanes que realizaban ritos de fecundidad saltando sobre el fuego, además de una carga erótica por su bastón fálico y su frenesí desmesurado. 

 

Os recomiendo el DIMONIARI DE MALLORCA de Tomeu Caragol donde conoceréis el origen de cada una de las agrupaciones de Dimoni que se forman en los pueblos y sus peculiaridades.

 

¡¡VISCA ELS DIMONIS I VISCA MALLORCA!!

 

 

 

 

Vídeo y pantallazos por Tony Carbonell