Rimas, guitarras y puños en alto. 10 Bandas más allá de la canción protesta (PARTE 1)

Rimas, guitarras y puños en alto. 10 Bandas más allá de la canción protesta (PARTE 1)

La relación entre música y denuncia ha mantenido un estrecho vínculo a lo largo de la historia. Acostumbramos a recordar como ejemplo típico la popularización de la canción protesta protagonizada por los cantautores de los 60’s y 70’s, que difundieron composiciones que sirvieron de banda sonora a una época convulsa en prácticamente todos los rincones del planeta. Bob Dylan, Joan Baez o John Lennon fueron algunas de sus caras más conocidas e icónicas a nivel mundial, pero no fueron los primeros en usar sus canciones como altavoz para denunciar lo que consideraban injusticias. Billie Holliday a final de los años 30 o Woody Guthrie y su mítica guitarra con el eslogan ”Esta máquina mata fascistas” fueron, entre muchos otros, algunos de los que ya habían mostrado el descontento con su entorno por medio de sus canciones.

 

Joan Baez

 

Siguiendo esta relación entre música y crítica social hasta finales del siglo XX y principios del nuevo milenio, encontramos a infinidad de artistas que han ejercido, de algún modo, de herederos de la mencionada canción protesta. En el presente artículo nos acercaremos a algunos de estos grupos. Bandas que por medio de diferentes estilos hacen (o han hecho) de la actitud rebelde y la revolución el principal hilo conductor de sus acciones y sus composiciones.

 

En algunos casos, la faceta musical se trata sólo de uno de los actos de militancia de los grupos mencionados, puesto que se incluyen a activistas que han mostrado su apoyo a favor de diferentes causas. Así pues, encontramos a miembros de distintos movimientos sociales o de colectivos críticos con el sistema capitalista neoliberal, el racismo, el sexismo o la brutalidad policial, además de firmes defensores de los derechos humanos.

 

Woody Guthrie. Foto: Lester Balog

 

Hay que apuntar que en ningún caso pretendemos hacer un repaso exhaustivo a la relación entre música e ideas revolucionarias, puesto ya existen decenas de publicaciones sobre ello. Además, es imposible resumir la carrera de las bandas mencionadas, así que hemos decidido incluir una breve biografía, alguna anécdota y un álbum recomendado para quien acercarse a cada una de ellas. Debemos tener en cuenta además, que se trata de una recopilación totalmente subjetiva que no obedece a ningún criterio concreto.

 

Después de un duro proceso de selección hemos optado por escoger a 10 artistas, dividiendo el artículo en diferentes partes. Muchos se han quedado fuera, así que podríamos tirar del tópico “no están todos los que son, pero sí son todos los que están”.

 

 

 

 

RAGE AGAINST THE MACHINE

“Tiene que comenzar en algún sitio

Tiene que comenzar en algún momento

Que mejor sitio que aquí

Que mejor momento que ahora

Ni todo el infierno nos puede detener ahora”

 

Seguramente no se puede empezar un artículo sobre bandas con actitud crítica de mejor manera que con Rage Against the Machine. Formados en Los Ángeles en 1990, los dos principales cabezas pensantes del grupo fueron Tom Morello (guitarra), un licenciado en ciencias políticas en Harvard, hijo de un guerrillero Mau Mau (guerrilla de Kenya que luchaba contra la ocupación británica) y una profesora, y Zack De La Rocha (voz y letras), hijo de un pintor mexicano y una antropóloga. A ambos se les unirían Tim Commerford (bajo) y Brad Wilk (batería), formando el cuarteto que durante 10 años sería una de las bandas más incendiarias que jamás hayan enchufado un micro y unos amplificadores.

 

 

Su nombre era representativo: “Rabia contra la máquina”. Aclararon el concepto definiendo a la “máquina” como el sistema donde [email protected] estamos [email protected], y especificando que representaba cualquier forma de autoritarismo en la sociedad, entendiendo que el totalitarismo, cualquier que sea la forma que tome, merece ser atacado con rabia. Fieles a esta actitud, sus letras eran auténticos compendios revolucionarios, donde aprovechaban para criticar la política norteamericana, el racismo o el militarismo. En su estética incorporaron distintos iconos relacionados con la ideología izquierdista y rebelde, como el retrato del Che Guevara o la estrella roja sobre fondo negro, habitual telón de fondo de sus conciertos. Su música, un cruce entre rock y metal sobre el que De La Rocha lanzaba fraseados rap, popularizó un estilo bautizado como rap metal que después de ellos fue copiado hasta la saciedad.

 

 

Los que les siguieron mínimamente sabrán que su actitud les llevó mucho más allá de letras como ese “And now you do what they told ya” que dio para tantas burdas bromas de pronunciación en castellano. Y es que el grupo protagonizó distintas polémicas en todo el mundo, chocando especialmente con el sector ultraconservador de su país. Mítica es su protesta contra la PMRC (Parents Music Resource Center), asociación creada por Tipper Gore, esposa del ex candidato demócrata Al Gore (sí, el que recorrió el mundo dando lecciones sobre el cambio climático cobrando sueldos estratosféricos) cuya finalidad era censurar a las bandas de rock y hip hop que consideraban ofensivas. La protesta consistió en aparecer desnudos sobre el escenario en el momento que debían actuar en Filadelfia, donde cada miembro del grupo se escribió en el pecho una de las letras de la organización (PMRC). Desnudos y con la boca sellada con cinta aislante permanecieron 14 minutos quietos sobre el escenario, para abandonarlo después sin tocar en señal de protesta por las ataques de dicha organización. Meses después, volvieron a la ciudad para dar un concierto gratuito para los fans.

 

 

 

 

También pararon la actividad de la bolsa de Nueva York durante el rodaje del vídeo de “Sleep now in the fire” o se movilizaron a favor de Mumia Abu Jamal, miembro de los Panteras Negras condenado a muerte en un juicio que muchos consideraron una farsa por estar lleno de irregularidades. Otra de sus iniciativas fue la protagonizada por su cantante, que organizó diferentes viajes a la región de Chiapas para dar a conocer la situación de los movimientos indígenas después del levantamiento del EZLN, al que siempre apoyó.

 

RATM siempre fue sinónimo de revolución y trataron que los más jóvenes tomaran conciencia y pasaran a la acción para solucionar los problemas de su entorno. Ahora que surge con fuerza un personaje como Donald Trump, tal vez sería un buen momento para que retomaran sus instrumentos y trataran de concienciar a esa sociedad enfermiza del que se hace llamar el país más poderoso del mundo.

 

Álbum recomendado:Rage Against the Machine” (1992)

 

 

 

 

 

 

 

Próximamente THE (INTERNATIONAL) NOISE CONSPIRACY y ASIAN DUB FUNDATION