Suceda lo que suceda, dásela siempre a Marta Fernández

Suceda lo que suceda, dásela siempre a Marta Fernández

Mallorca es una tierra de grandísimos deportistas. Quizás sea la brisa del mar, la soledad del Mediterráneo, o simplemente la sensación de libertad que otorga el ser una isla, un trozo de tierra casi en medio de la nada. Gracias a los tenistas Rafa Nadal y Carlos Moyá, el motorista Jorge Lorenzo, la nadadora Melani Costa, la ciclista Marga Fullana, los hermanos baloncestistas Marta y Rudy Fernández, además de un sinfín de talentos todavía por explotar, se podría construir un nuevo planeta solo con su pasión, dedicación, amor por sus deportes, y sus impresionantes palmareses.

 

Uno de estos portentos, Marta Fernández, nació realmente en Barcelona, pero desde muy pronto se asentó con su familia en la “Isla de la Calma”, bautizada así por el artista Santiago Rusiñol. Fue allí donde se forjó una de las leyendas más grandes que ha dado el deporte del baloncesto, no solo en España, sino también en Europa, con un talento que, tal y como ha demostrado su hermano, Rudy, jugador del Real Madrid y de la selección española, es algo que los Fernández llevan en la sangre.

 

 

Ha sido una mujer que se ha forjado a sí misma, inquieta, pero segura, además de efectiva, no solo de cara al aro, sino en general, en la vida. Formó parte del prestigioso Segle XXI (Siglo XXI, centro de alto rendimiento, y cuna de los mayores talentos femeninos de este deporte de los últimos 20 años).  Ha jugado en los mejores equipos nacionales (Ros Casares de Valencia, Perfumerías Avenida de Salamanca y F.C. Barcelona) ganando con todos ellos los más importantes trofeos colectivos, forma parte de una generación única de jugadoras españolas que aun hoy en día siguen regalándonos alegrías en forma de títulos y medallas con la selección española. Ha sido una de las pocas mujeres del país que han jugado en la llamada mejor liga del mundo femenina, WNBA, con éxito, minutos y relevancia dentro de su equipo, Los Angeles Sparks. Dejando, además, una huella imborrable dentro del vestuario, con unas compañeras que todavía recuerdan cómo su carisma les levantaba del suelo, al tiempo que su sonrisa inundaba de alegría los momentos más duros.

 

 

En 2015 decidió, para sorpresa de todos, por propia iniciativa, retirarse del deporte que tantas alegrías le había dado durante prácticamente toda su existencia. Por fortuna, no colgó del todo la camiseta y los pantalones cortos ya que se encuentra muy entregada a la Fundación Rudy Fernández, que trata de ayudar a los más necesitados a través del deporte, especialmente a los más jóvenes, a su carrera de periodista, y al Campus MF5, donde ofrece su experiencia y conocimientos del deporte de la canasta a niñas y niños.

 

Revista Antrópika ha tenido la privilegiada oportunidad de hablar con ella, todo un símbolo de Mallorca, de las Islas Baleares y de España. Y, todo hay que decirlo, al saber la procedencia de nuestra publicación, ha sido todavía más rápida en contestar de lo que era en una cancha, que es mucho decir.

 

 

Revista Antrópika: Siempre has demostrado ser una persona muy activa, pero ahora, retirada del baloncesto, parece que todavía te da tiempo a hacer muchas más cosas ¿te sigues sintiendo realizada trabajando para el deporte, pero desde la barrera?

 

Marta Fernández: Sí, has dado en el clavo. Soy una persona muy activa, a veces, demasiado. La verdad, que la decisión de dejar de jugar fue muy meditada y sin duda, un paso muy importante en mi vida. Pero tuve la suerte que fue un proceso muy natural. Mi cabeza ya empezaba a pedirme otras cosas, y tenía en mente muchos proyectos que me apetecía tirar adelante. Y estoy muy contenta, de haber tomado esa decisión y hacerlo justo en ese momento, porque en este año y medio que llevo retirada me siento muy realizada con todo lo que hago. Y tengo la suerte, de estar vinculada al deporte que me apasiona, pero de una manera diferente y me llena muchísimo.

 

RA: La ‘Fundación Rudy Fernández’ parece que está consiguiendo abrirse paso, dando oportunidades a personas con recursos limitados, especialmente niñas y niños. Todos decimos apoyar este tipo de iniciativas, pero ¿cuánto cuesta que la gente realmente colabore con aportaciones para convertir el mundo de algunas personas en mejor?

 

 

MF5: Hay de todo. Personas implicadas de manera excepcional, y otro perfil que no le da tanta importancia. Nosotros con la Fundación, tanto Rudy como yo, teníamos claro que queríamos devolver a la sociedad todo lo que nos ha dado el baloncesto y que mejor manera que transmitiendo los valores que nos han hecho llegar donde hemos llegado en nuestras carreras, y no sólo te hablo de lo meramente deportivo. Si no, dándole la mayor importancia a los valores de compañerismo, respecto, igualdad, motivación… y hacerlo sobre todo con los más pequeños. Intentando que todos los niños y niñas tengan las mismas oportunidades de hacer deporte.

 

 

RA: Otro trabajo maravilloso es el campus que lleva tu nombre, en Salamanca, la ciudad que te vio explotar como jugadora ¿crees que con esto pagas en cierto modo la deuda que tienes con la ciudad y este deporte?

 

MF5: El ser jugadora de baloncesto te hace vivir experiencias únicas. MF5 camp es una de ellas, un sueño que ya es una realidad. Tener la suerte de poder compartir con los más pequeños todas mis vivencias e inculcar los valores que me ha dado el deporte es un privilegio. Qué mejor que hacerlo en una ciudad que me ha dado tanto a nivel deportivo y en la que el baloncesto juega un papel tan importante. Os invito a todos a que lo podáis conocer un poco más en nuestra página web (www.campusmartafernandez.com).

 

RA: ¿Habrá algún día un campus Marta Fernández en Palma, junto al de tu hermano Rudy?

 

MF5: Ya lo hay, el Campus de Rudy lo siento también como si fuera mío. Llevo ocho años dirigiendo el RF5 camp y es un orgullo ver año tras año como vamos creciendo. Es difícil explicar lo que significa para nosotros, pero es una cita ineludible, para la cual estamos todo el año trabajando con toda la ilusión. Lo bueno, es que los dos campus siguen la misma línea y van unidos de la mano.

 

RA: Hablando de Palma, ¿fue difícil abrirse paso en el mundo del baloncesto para ti en la isla? Si ya es difícil hacerlo en la sección femenina, al estar fuera de la Península, la complejidad habrá sido mayor ¿no?

 

MF5: No creo que haya sido mayor o menor la complejidad al estar en una isla. En mi caso, jugaba en mi colegio, en San José Obrero, donde el baloncesto tiene un papel muy importante. Tiene su propio club con muchos equipos y de donde han salido muchos jugadores. Participé en las selecciones autonómicas y a partir de allí, fue cuando me llamaron para participar en el Siglo XXI. Lo más complejo y el mayor sacrificio, sin duda, fue el irme tan joven de casa, con sólo 13 años y estar separada de mi familia más tiempo del que me hubiera gustado. Por suerte, tengo una familia que me ha apoyado siempre. Sin su ayuda no hubiera sido posible conseguir todos mis objetivos profesionales y personales.

 

 

RA: ¿Tiene suficiente apoyo este deporte, en general, sin mencionar los géneros, en Mallorca? ¿Hay implicación por parte de los mandatarios?

 

MF5: Mallorca es una isla donde el baloncesto siempre ha sido importante. Buena muestra, es todos los jugadores y jugadoras que se han formado en el baloncesto balear y que ahora están triunfando por el mundo. La formación se trabaja muy bien, y sólo nos faltar dar un pasito más para poder tener a Mallorca (diría a todo Baleares en general) donde merece, que es teniendo equipos en Liga Femenina 1 y en Liga Endesa. El apoyo y la implicación es trabajo de todos los que amamos el baloncesto, y conozco muchas personas de las islas que están trabajando en ello. Y seguro, que llegará la recompensa.

 

RA: Personalmente, creo que has sido la jugadora con más talento y la mejor muñeca de nuestro baloncesto en la historia. Amaya Valdemoro ha sido lo que es por su dedicación y entrega, pero lo tuyo, además de por esas cosas, es innato. De hecho, tu hermano siempre ha dicho que tú eres la estrella, algo con lo que coincido ¿Qué le dirías a una niña de 8-10 años que siente el baloncesto como parte de su vida, para que no renuncie a su sueño, como hiciste tú?

 

MF5: Muchas gracias por tus palabras. Lo único que les puedo decir a todas esas niñas es que hagan lo que les gusta, sea lo que sea, baloncesto o cualquier otra cosa en la vida. Yo me siento una privilegiada de dedicarme a lo que me apasiona, y he tenido la suerte de disfrutar jugando mi última temporada en Salamanca igual que cuando jugaba en la pista de mi colegio en Mallorca. No hay secreto, disfrutar y luchar a base de trabajo día a día por lo que quieres. Qué tópico suena, pero esta ha sido mi realidad.

 

 

RA: Tu palmarés a nivel de clubs y de selección es uno de los mejores de siempre, e individualmente has tenido un reconocimiento que perdura aun, y que alcanzó su cima el verano que pudiste compartir vestuario y cancha con las mejores jugadoras del mundo, en la WNBA. ¿Jugar en USA es cómo hacerlo en un torneo de verano (debido a su corta duración) o es como hacerlo en Europa pero con el acelerador pisado a fondo?

 

MF5: La WNBA fue algo único en mi carrera y que me marcó muchísimo en todos los sentidos. Un regalo poder vivir esa experiencia en Los Ángeles. Ahora que pasa el tiempo y hago balance de lo que viví le doy más valor, si cabe. Para nada es como jugar un Torneo, estás competiendo contra las mejores jugadoras del mundo. Son cuatro meses de muchos partidos y se vive de una manera muy intensa, pero estás como en una película. Cada semana jugando delante de miles de personas en el Staples Center, viajando por todo Estados Unidos, viviendo en una ciudad como Los Ángeles, que de repente ibas a entrenar y te encontrabas a Phil Jackson o a Kobe Bryant, jajaja… Fue una gran experiencia, tanto mi familia, mis amigos y yo lo recordamos con mucho cariño.

 

RA: El baloncesto femenino se ha trabajado casi en solitario su actual fama, todavía menor de lo que merece. Al contrario que en otros deportes, como el fútbol, donde con muy poco se consigue mover mucho público y dinero ¿qué necesita este deporte, en categoría de mujeres, para obtener un lugar en la parrilla televisiva adecuada, mayor publicidad, alcance…? Se ha visto que con títulos no se consigue todo, a pesar de haber en la FEB múltiples medallas vuestras en sus vitrinas ¿qué falta?

 

MF5: Ojalá supiera lo que falta. Mucha gente hace esta pregunta, y es difícil encontrar la respuesta. Qué más puede hacer el baloncesto femenino para que se le dé el valor que merece, tenemos la mejor generación de la historia, se está consiguiendo medallas que antes eran impensables. Pero se sigue sin reconocer el trabajo y sin hacer un seguimiento durante la temporada. Necesitamos que entidades, empresas e instituciones apuesten por ello, pero sobre todo que los medios nos tengan en cuenta. Y no sólo cuando hay una noticia morbosa, como por ejemplo esta semana que Perfumerías Avenida se ha ido a jugar la Euroliga a Hatay, a 100km de un área en conflicto, y ha salido en las noticias. Eso sí, durante la temporada no verás ni una noticia que hable de lo meramente deportivo de las Ligas que se disputan.

 

 

RA: Obligada ¿la mejor jugadora que has visto en una cancha? ¿Rival más complicada? ¿Mejor compañera (sin desmerecer a ninguna, pero todos tenemos preferencias en nuestros corazones)?

 

MF5: La mejor jugadora que he visto es Diana Taurasi. Y la más complicada de defender te diría la misma. Y mi mejor compañera, ya es más difícil, porque he tenido muchas y es lo mejor que te da el deporte, amigas de verdad que lo siguen siendo en la actualidad. Pero si me tuviera que quedar con una, sería Ingrid Pons.

 

RA: Te retiraste en 2015 ¿alguna vez, cubriendo algún partido, has sentido el impulso de ponerte la camiseta, vestirte de corto y decir “anda, dejadme a mí”?

 

MF5: Estoy sorprendida porque desde que dejé de jugar no he tenido ningún impulso, al revés. Dicen que cuando pase más tiempo a lo mejor sí. Ya veremos. El hecho de retirarme por decisión propia y no hacerlo por lesiones o porque ya el cuerpo te dice basta, hace que no me haya quedado con el gusanillo de jugar o tener ganas de volver a una pista. Es totalmente lo contrario.

 

 

RA: ¿Es más duro el día a día de una jugadora, con entrenamientos y partidos, o el de la Marta periodista, empresaria, instructora, etc.? Las satisfacciones son distintas, y cada cosa requiere un tipo de esfuerzo diferente, tanto mental como físico.

 

MF5: No tiene nada que ver, cada etapa tiene sus satisfacciones. Ahora soy muy feliz con lo que hago y estoy disfrutando mucho de cosas cotidianas que antes no podía hacer y me siento igual de realizada. Ahora me implico en cada proyecto de la Fundación, los campus, mi colaboración con la Feb, las retransmisiones y sobre todo disfruto de mi alrededor, de mi familia y mis amigos. Hay que valorar lo que se tiene, y si una cosa he aprendido es que hay que disfrutar cada momento.

 

RA: En el baloncesto, como en cualquier deporte, se trabaja mucho con la psicología ¿te han servido tus veinte años de carrera para utilizar esto en tu vida actual, tanto a nivel profesional como personal?

 

MF5: Por supuesto, el factor mental marca la diferencia y en el deporte juega un papel fundamental. Ahora muchas herramientas que utilizaba mientras jugaba, me sirven para gestionar mi día a día en muchas situaciones.

 

RA: ¿Qué relación tienes con la isla que te vio crecer a ti y a tu hermano? Por el baloncesto, tu familia y trabajo actual has tenido distintos hogares ¿cuál consideras realmente que es tu casa?

 

MF5: Está sí que es una pregunta difícil de responder. Mi relación con Mallorca es muy especial, la siento como si fuera mi casa. Allí es donde crecí, forma parte de mí y siempre que puedo me escapo. Es mi debilidad, mi deseo es poder vivir de manera permanente allí. Se vive tan bien. Pero claro, la vida da muchas vueltas, ahora estoy viviendo en Salamanca, pero viajo mucho. En estos momentos, siento mi casa en Salamanca, que es una ciudad que me tiene robado el corazón, pero sigo teniendo ese vínculo con Mallorca y Barcelona que también son parte fundamental de mi vida.

 

RA: Para terminar ¿una película recomendable que hayas visto? ¿Y una que no?

 

MF5: El otro día fui a ver La La Land y me gustó mucho, soy muy de musicales. Y una que no recomendaría, no se me ocurre ninguna. Últimamente he acertado siempre que he ido al cine, eso sí, me cuesta mucho ver películas de terror, lo paso realmente mal.

 

 

Enlaces de Interés:

 

Sigue a Marta Fernández en Twitter: https://twitter.com/MartaFernandez5

 

www.campusmartafernandez.com

 

http://fundacionrudyfernandez.org

 

www.campusrudyfernandez.com

 

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