Arte Tchaikovski & Tolstoi, primer encuentro

Tchaikovski & Tolstoi, primer encuentro

Tolstoi dejó una huella profunda en mí tras leerme Ana Karenina. Su influencia puede dar para un libro que, tal vez, algún día escriba. Últimamente me estoy leyendo una biografía de Tchaikovski que les recomiendo vivamente, escrita por María Tibaldi Chiesa. Además de retratar muy bien el alma del músico nos da un testimonio muy amplio del contexto donde se movía, su Rusia querida. Así es que yo me planteé la posibilidad de que el gran escritor y uno de los grandes músicos rusos se hubieran conocido y precisamente hace poco leí sobre ello (1).

 

La reacción que se produce entre ambos artistas es curiosísima. Cada uno admiraba al otro, pero la relación distó de durar por las diferencias de opinión entrambos. Para hacerse una idea de la personalidad de Tchaikovski y su visión del poder penetrante del gran Tolstoi les transcribo una carta:
 
 
 
"Cuando conocí a Tolstoi tenía un miedo indecible de él. Me parecía que a ese gran conocedor de corazones hubiera bastado una mirada cruzada conmigo para penetrar en los más profundos rincones de mi alma. Estaba convencido de que a sus ojos nada podía pasar inadvertido, ni lo más minúsculo, de mi intimidad, por lo que hubiera sido en vano mostrarle solo la parte buena. "Si es un hombre noble- pensaba-, y, sin duda, esto es lo cierto, evitaría, como un médico, el hurgar en los puntos enfermos, irritándolos, modo de proceder que todo lo sabía y todo lo veía. De ser todo lo contrario, es decir, poco compasivo, habría puesto el dedo en la llaga. Hubiera sido terrible para mí en ambos casos".
 
 
 
Desde luego, Tchaikovski sabía relatar muy bien las situaciones, tanto que de pequeño sus inclinaciones eran la poesía, que escribía con tan solo 7 años y todos pensaban que iba a ser otro Pushkin (2). Sin embargo, lejos de lo que pensaba, ese primer encuentro fue muy afectuoso y Tchaikovski encontró en el escritor a una persona amable, sencilla y sincera.
 
 
 
Ambos, eran muy sensibles hacia el lenguaje del otro. De ello da cuenta el siguiente encuentro, en un homenaje que se le hacía a Tolstoi, donde tocaron el andante del Cuarteto de cuerdas en Re M de Tchaikovski y éste escribe profundamente conmovido: "Creo que nunca, en toda mi existencia de músico me he sentido tan lisonjeado y conmovido como en el momento en el que Tolstoi, que estaba sentado a mi lado, comenzó a sollozar al oír mi Primer Cuarteto".
 
 
 
Pero la relación se enfrió un poco dadas las opiniones tan opuestas de Tolstoi hacia algunos músicos. "Beethoven- comenzó- no tenía ningún talento", según él. De este modo, un gran poeta, un genial conocedor de los hombres, expresó con acento de profunda convicción unas necedades mortificantes sobre muchos músicos más". Realmente, Tchaikovski se lo tomaba muy en serio y esas opiniones le hacían sufrir doblemente porque le hacían comportarse falsamente con León. Llegó a la conclusión de que el escritor de Ana Karenina era un misántropo, aunque amable y correcto. Aunque él también admitía su aversión a las nuevas relaciones, que evitaba a toda costa, solo admitiendo aquellas que por su larga duración le hacían ser natural. Dejaré para otro post las reacciones de Tolstoi ante la música, curiosísimas.  :)
 
 
 
 
(1) TIBALDI CHIESA, María, Tchaikovski. Lauro, Barcelona, 1962, pp. 73-82.
(2) Poeta, dramaturgo y novelista ruso, Moscú, 1799- S. Petersburgo, 1837.

 
 
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