Tú antes molabas

Tú antes molabas

"Todos envejecemos, dejamos de molar y morimos" ( voz en off en el " film" Trainspotting )

 MOLAR; gustar o agradar mucho alguna cosa, acto de agradar a los demás.
MOLÓN, ONA (adj. coloquial) Bonito, que gusta o agrada mucho. fuentes de la RAE.

 

Hoy buscaremos la relación entre el molar y la juventud, descubriremos por qué a medida que se va envejeciendo se puede cambiar ese "ser molón" por aquel "tener Charm, clase o carácter", analizaremos el concepto y sus consecuencias con el paso del tiempo, y les daremos algún consejo útil para disimular que vds. ya no molan nada y que hoy por hoy son mas aburridos que el sumario del caso FILESA.

 



Pues bien, comencemos... Escuchamos esa expresión por primera vez allá por el año  1978, ¡ y nos gustó!, ¡sí, yeah... nos moló!.  Este, y otros tipos de modismos, fueron en su día la jerga de la calle y esa expresión inocente tal y como la conocemos hoy, estaba considerada entonces como el lenguaje exclusivo de quincalleros, proxenetas, drogadictos, delincuentes y gente del lumpen mas terminal. Recordamos ahora con nostalgia, que nos miraban mal cuando se nos escapaba ese modismo en casa, y no era raro ver la cara de algún vecino escandalizado al oírnosla y susurrar  "Ay Antonia... mira que si los chavales del tercero izquierda se están drogando...". Pero la expresión en cuestión no se llegó a normalizar hasta pasados un buen puñado de años que ya traspasço la barrera linguistica, concretamente a causa de aquel garboso programa llamado Barrio Sésamo, donde ya en los modernos 80's, un joven Espinete le gritaba a su compañero de programa, así,  levantando el bracito;"¡Jó Chema! que gafass máss molonass!"... y ahí digamos que empezó a normalizarse todo.


Años más tarde, cuando la gente estaba empezando a familiarizarse con toda esa jerigonza, apareció en nuestra pantalla amiga y al frente de un programita infantil, una, por aquel entonces, impúber Letizia Sabater que con mirada extraviada, se empeñaba una y otra vez  en bombardear a los niños con ésta y otras simpáticos modismos, como super guay, chupilerendi, el mola que hablamos, o bocata. Si, porque que el hoy sustantivo, bocata, hoy tan aceptado  era por aquel entonces empleado sólo por dogradictos, kinkis, y delincuentes Sepan pues, que la Leti, hizo mucho por el lenguaje impulsando con esas expresiones, ese un toque transgresor y modelno que demandaba la chavalería ochentera.  Así que no nos enteremos que se meten con la creadora de la Salchipapa

 

 

Pero volviendo a lo del Mola, no fue hasta entrados los 90´s cuando Camilo Blanes aka Camilo Sesto, (ese Michael Jackson que tenemos a medias y que tambien molaba lo suyo) normalizó la expresión del todo para las gentes de la tercera edad, en un doble juego de conectar a la chavalada con los mas veteranos con su autobiográfico y festivo tema "Mola mazo". quedando ésta expresión definitivamente asentada en la jerigonza de la cultura popular.

 

 

 

 "No quiero ser sombra ni reflejo del ayer o huérfano de personalidad

 no le temo al mañana de hoy si me dejan ser quien soy

 No quiero ser la cara oculta y fría del placer

 ni alguien que controle los demás

 sonrío a sus manías y al final

 me salgo con la mía y Mola Mazo!"

 

Sepan pues, que el modismo del que hablamos fue en su día, síntoma de transgresión y complicidad hasta no hace tanto,  y que pasó del arrabal al salón de su casa en un pis, pas...  Atención pregunta; ¿recuerdan que había que pinchar en la red social estrella, (Facebook) antes de ese hipócrita "me gusta"?... Pues sí,  han acertado, la opción era  el susodicho, "Me mola" ¿lo recuerdan?.

 

YO MOLABA , TU MOLABAS , EL MOLABA... 

 



Partiendo de la base que hasta los feos éramos guapos cuando éramos jóvenes, parece ser que a medida que envejecemos, el molar se va a acabar, porque sostenemos que esa cosa del "molar" viene implícito con la juventud.  Les invitamos sino a revisitar fotos de su adolescencia y ver qué bien les sentaban  las prendas que les endilgaban sus padres para vestirse. Así salían en las fotografías de su época, hechos unos pinceles de la cabeza a los pies. Vestidos en los almacenes "la Primavera", "Sepu" o "Jorba Preciados" y todo claro está, con su peinado correspondiente, ahí molando a manos llenas. Fíjense bien, ¿no ven que ustedes lucían prendas del ahora codiciado Tergal, Pana, Piel de Melocotón, Polyester y otros tejidos?. Sí, sí, además en tonalidades eléctricas, del gris al lila, del marrón al verde botella.  Era la moda de entonces, que con su efecto boomerang  décadas despues, siempre vuelve.

Estos trapos del ayer guardados en un baúl por gente roñica o con el síndrome de Diógenes, se han convertido hoy en preciadas joyas de coleccionismo a causa de lo que se viene llamando la retro o Moda Vintage y que ya hace varias décadas ya es tendencia en el mundo panmoderno. Modas, que por ejemplo, gustan a esta edulcorada juventud como de anuncio de Pepsi entre otras tribus destacan los mal llamados Hipsters o Neo Hipsters, antes los herederos de los Hepcats, que en los años 40 era como se denominaba a los conocedores de la emergente subcultura afroamericana, y por defecto eran grandes entusiastas de la ascendente música Jazz, y que no tienen nada que ver con algunos cretinos con barba de Doctor Bacterio y camisa a cuadros que ustedes conocen. El perfil de los actuales Hipsters, viene siendo el de jóvenes emprendedores o estudiantes de filología  Inglesa o ciencias de la información, con alergia al mainstream, que como canallas de la facul, hacen su mili bohemia en alguna capital de provincia, estudiando a tope, yendo a mercadillos, bebiendo Frutopía, mientras escuchan a Justin Timberlake o dándose un garbeo por la Cineteca a ver peliculas de Jim Jarmusch.

Sí, ellos son gente erudita y cultivada, lo suyo es el molar y hasta se han reciclado, en los tiempos que corren han cambiado las lecturas de Bukowski o Kerouak por las novelitas de Ray Loriga o los mas doctos, las obras del pensador Tomás Moro, Tambien le meten al dominical para ver los dibujos de Mauro Entrialgo o las ilustraciones del almibarado y siempre baboso, Jordi Lavanda. En lo musical, no son tanto de Chet Backer como de Vetusta Morla o Arcade Fire. 

 


A nosotros, sobra decir, que para Hipster patrio y auténtico nos quedamos con J.M. Iñigo, en su época de dj Londinense al que imaginamos al de Bilbao rebuscando en alguna tienda de discos de Carnaby Street a mediados de los años sesenta, podríamos incluir, también a modo de ejemplo a tener en cuenta, a ese Pablo Abraira bueno, que con su banda los Grimm  de 1969 fue para nosotros uno de los paladínes de la  estética Hipster y underground de la España de la transición. 

 

Ese Iñigo enrollao!

 

DROGADO MOLABAS MÁS

 



Paco Rhinomade era una ejemplo a seguir por todos los chavales de la barriada del extraradio llamada el Vietcong.  Paco fue el héroe legendario de la plaza Alférez Palomeque. Fue el que durante años sustentó el título de alma de la fiesta,  tenía pelotas, y era un guaperas medio pelirrojo, de ojos azules  y de un metro 85, además el tio que contaba los chistes como nadie. 

Ya a los 17 años era camello de anfetas que conseguía a través de un primo suyo que era bombero y que  por su trabajo tenía acceso a recetas en blanco por todo el jerolo, y en su riñonera en polipiel siempre llevaba rhinomades, centras, y dexis pa pasar.

Él era un fenómeno que tanto trapicheaba al menudeo en la plaza, como se subía  con su moto Rieju a vender  mercancía  a gran escala en el Marengo`s (la disco de los pijos de la zona alta). Tenía clase y don de gentes el Paco, que duda cabía.

Llevaba siempre en su bolsillo un buen fajo de billletes estrangulado con una goma, y cuando hacía una buena venta se lo  gastaba con nosotros en  furbolines, costo y quintos en la Bodega Los Palentinos de nuestro barrio.   Pssst ...eh!, pero no era tonto el Paco!,  todo el cuartel que nos daba, nos lo apuntaba en una libretita de espiral que siempre le acompañaba, apuntaba nombre y cantidad,  para cobrárselo cuando quería en favores. Los "favores" eran cosas como mandarnos a cometer pequeños hurtos, delitos de poca monta, cosas como intimidar a alguien que le debía dinero, hacerle reir puteando a alguna víctima casual, o ir a cambiarle las monedas a la gasolinera. Lo teníamos mitificado al Paco,  asín era. 

 



Todos le imitábamos y  soñábamos en ser como él. Y es que el tío era un bigardo que imponía, y como su padre había sido lejía, estaba cuadrao el cabrón, además chanaba de aikido y pegaba unas patadas volantes que para que te cuento. Verdes nos poníamos de envidia por su éxito con las chavalas  y a la que podía, siempre nos contaba su teoría para triunfar con las mujeres, tal cual decía..; "hay que follarse hasta a las feas porque asin vas practicando". Esto nos lo solía repetir como un mantra, pues el que escribe, ni con las feas llegó a pillar, ya ven.

Su único romance serio fue con la Yoli, la hija de la peluquera. Tres meses le duró. La Yoli era un ángel blanco surgido de toda aquella inmundicia,  la tía más deseada de la plaza Palomeque y alrededores,  pero su relación se fué al traste por una cuestión de cuernos. Ahí no lo vi suelto al Paco, porque a pesar de haberla rechazado y serla infiel constantemente ella le quería. Una vez que cortaron, no la dejaba enrollarse con nadie, ni tener un novio, ni amigos, ni ná  a la pobre chavala y ¡ay quien se acercara a ella!, de una ensalada de ostias le mandaba directo al ambulatorio.

 

 

¡Joder que recuerdos de la Yoli macho!. Yo anduve enamorado de ella durante años, se que yo le gustaba pero por miedo al Paco no me atreví a tirarle los tejos, ¡tendría que haberle echado huevos y  haberlo intentado coño! tenía unas perolas...   

 


Paco tenía un hermano mayor que vivia en  Madrid, (concretamente  en Coslada),  y aparecía por  el barrio "de me en cuando", este  hermano le enseñaba palabras modernas del argot madrileño, expresiones como "mola, dabuten, chachi piruli , mogollón, a tope con la Cope, me enrolla"  y cosas así,  palabras que  después de oirlas, repetíamos  todos como papagayos amaestrados... (continuará).

 

 

 

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