/
/
/
[CRÍTICA] ‘Vengadores: Infinity War’, meta convertida en punto de partida

Dani García - 28/04/2018

[CRÍTICA] ‘Vengadores: Infinity War’, meta convertida en punto de partida

Desde que Internet y las redes sociales sirven como herramienta promocional masiva, no hay producto del mundo del espectáculo que no se libre de la explotación hasta alcanzar cotas de exageración y exasperación. En este caso, para atraer al gran público hacia las salas de cine se estrenan teasers (tráileres de los tráileres), tráileres, más tráileres, el tráiler intermedio, el final, spots televisivos (no menos de cinco), carteles alternativos, promocionales, individuales por personajes, bocetos, y al menos tres o cuatro versiones del póster final… Una locura.

 

Mientras, los miembros del reparto, directores y productores ofrecen entrevistas para alimentar el llamado “hype” (expectación), vender el producto, fomentar futuros proyectos, defender lo indefendible, justificar lo que pueda llegar a ser injustificable tras el estreno, y… Jugar al despiste.

 

 

Con ‘Infinity War’ los ganadores al mejor juego de despiste del año (o del lustro) han sido los directores, los hermanos Russo. Enamoraron a todo el mundo gracias a ‘Civil War’, una joya del cine de superhéroes y del séptimo arte en general, a la altura de la magnánima ‘El Caballero Oscuro’, y se metieron en el bolsillo a marvelitas, abuelos, nietos y paganos. Por ello, no es de extrañar que fueran asignados como responsables de la tercera y cuarta cinta que uniría a los superhéroes de Marvel más taquilleros y populares: los Vengadores.

 

Este primer proyecto tenía añadida la coletilla de “Parte 1” y la siguiente, obviamente, “Parte 2”. Pero tras supuestos cambios de guion, nuevos planteamientos en la próxima fase del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU), modificaciones en los contratos de los artistas principales, y rocambolescas estrategias de marketing, se decidió llamar a esta película simplemente ‘Infinity War’, con la idea de que fuera una historia independiente, como sucedió con ‘Civil War’.

 

Pues no. Esta historia es la más dependiente de todas las vistas hasta ahora de Marvel. Imposible sin su pasado, destructible sin su futuro.

 

 

Algunos vídeos mostraban escenas impactantes, personajes en acción y situaciones muy atrayentes, que finalmente no solo no aparecen en la cinta, sino que eran engaños creados solo para el tráiler, dado que en las secuencias reales ni por asomo se podría haber llegado a lo visto previamente. Es muy común que eso suceda, tras los cortes en el estudio, ajustes de duración total, o simplemente porque “no encaja”, o con la intención de sorprender. Hay ocasiones en las que cuando eso sucede, al ver la película que sea, uno no puede evitar sonreír y pensar “¡coño!, ahora entiendo”, porque todo cuadra y se entienden los motivos.

 

Pero aquí se ha engañado de mala manera, y no tiene ninguna gracia.

 

Se corría un riesgo enorme al incluir muchos superhéroes en la misma pantalla, sin confundir, agotar o, incluso, aburrir, máxime cuando ya en ‘La Era de Ultrón’ se llegó al aprobado por los pelos, teniendo como referente de lo que NO hay que hacer nunca a ‘Justice League’ de DC, y de lo que SÍ hay que hacer con la tercera película de Capitán América. Quizás eligiendo a un villano tan poderoso como Thanos, todo podría estar justificado y perdonado.

 

Y de nuevo: no. No lo está.

 

 

Thanos es un gran malo, pero salvo unas escenas breves espectaculares, su espacio en la película parece destinado a convertirle en mártir y filósofo por igual. Es un ser tranquilo, calmado, seguro de lo que quiere, y debe de haber logrado con sus minutos en esta cinta un récord de primeros planos, poses en estático, etc. Incluso logra a veces producir vergüenza ajena de lo pedante que resulta su exceso de confianza. Da miedo, sí, pero también se le coge cariño, e incluso se acaba empatizando en exceso con él. Algo peligroso.

 

En situaciones normales esto sería sinónimo de un buen trabajo de guion y desarrollo de personajes, pero salvo que en parte todo cobre sentido en ‘Vengadores 4’, lo cierto es que ahora resulta decepcionante. No es justo que se haya vendido como único algo que no lo es, ni que se manipule al espectador solo para lograr arrasar la taquilla en 2018, y luego en 2019 con la continuación. El público merece respeto, a pesar de que se haya instaurado en el mundo de la cultura, o del deporte (y en más ámbitos que no vienen al caso) aquello de “todo vale” y “todo por la pasta”.

 

 

Pero la película triunfa con creces donde sí se la espera, es decir, en unas sublimes escenas de acción, el clímax de estas, junto a una escenografía brillante en lugares nunca vistos (¿reminiscencias de Star Wars? Los Russo nunca han negado su devoción por esta saga). La fotografía es antológica, así como algunos planos espectaculares, tanto en Wakanda como en planetas y lugares de otras galaxias.También ha sido un acierto apenas introducir personajes nuevos; solo a los justos para que la narración tenga sentido. Y estos son interesantes además de entretenidos, y, en su mayoría villanos (¿casualidad?). Aunque, también hay lugar para algunas sorpresas. Necesarias, por otra parte, y bienvenidas.

 

 

¿Lo mejor, o lo apabullantemente bueno, de la película -como producto-? THOR, que con mucho acierto se ha decidido que sea el Vengador referente, el más divertido (gracias infinitas 'Thor: Ragnarok'), decisivo, humano y, al mismo tiempo, un gran tipo. Y también porque Chris Hemsworth es todo lo anterior. Junto a él, casi al mismo nivel de enormidad, Doctor Strange. Este mago atrapa en cada secuencia, y mucha culpa de ello la tiene, como no, Benedict Cumberbatch. Son los dos personajes mejor escritos de la historia.

 

 

Los Guardianes de la Galaxia son el tercer punto (muy) positivo, y dan un aire pop al metraje que ayuda a compensar las continuas carencias de ritmo de las que adolece la cinta. De hecho, el excéntrico binomio plural “Thor + Guardianes” funciona, vaya si funciona. Con una salvedad: vuelvan a meter a Groot en el tiesto, por favor.

 

 

Y luego están los desaprovechados. De acuerdo, no se puede incluir a todos todo el tiempo, pero hay personajes que se han ganado mayor protagonismo, tanto por su leyenda y aportación a las historias previas, como por quienes los interpretan:

 

Tony Stark/Iron Man, porque sus minutos en pantalla son de los mejores vistos de su personaje en todo el MCU, y porque Robert Downey Jr. es insuperable en las distancias cortas; Spider-Man, porque gusta como en ‘Civil War’ y hace olvidar los errores de ‘Homecoming’; Viuda Negra, porque es tan buena, tan segura y tan carismática, que merece no solo la película que ya parece estar en desarrollo, sino una trilogía para ella sola; Pantera Negra, porque tras el bombazo de taquilla que ha supuesto su película en solitario, es una falta de respeto que no se le haya explotado más, aunque para compensar se haya trasladado gran parte del metraje a Wakanda; Capitán América/Steve Rogers, porque es el alma del equipo, siempre un hombre sacrificado, y consigue parecer a veces indestructible, tanto por dentro como por fuera. Se ha ganado otra trilogía; Bucky/Soldado de Invierno, porque si en dos películas de su amigo Steve Rogers ha servido de nexo argumental, algo habrá hecho bien ¿no?; Hulk/Bruce Banner… Mejor cambiar de tema. Vergonzoso e irrespetuoso lo que se ha hecho con este gigante.

 

 

 

El resto es lo esperado, que contentará a algunos y decepcionará, de nuevo, a otros tantos. Eso sí, las (pocas) ausencias abren la esperanza a que la próxima película sí contenga toda la épica que se esperaba de esta. Por cierto, aguantad hasta al final, porque la única escena post-créditos incluida abre una puerta hacia la esperanza para cuando se estrene 'Vengadores 4'.

 

En otras circunstancias esta sería una película antológica, dado que Marvel/Disney en los últimos años tiene muy bien acostumbrado a sus espectadores. Este puede que sea precisamente su mayor defecto: pensar que con lo andado ya estaba todo el trabajo hecho. La gente no es tonta, y los amantes del cine y del cómic saben demasiado. Se debe respetar a quien nos alimenta y mantiene en nuestro pedestal.

 

 

 

En líneas generales, es una película muy conmovedora, divertida y emocionante, con poca constancia, donde se han explotado alguna virtudes, pero desvirtuado otras, y que parece haber guardado lo mejor para próximas fiestas. Y no habría que haber olvidado que esta vez el seguidor estaba convocado para ver ‘Infinity War’, a secas.

 

CALIFICACIÓN R.A.: 7.6 / 10

 

Publicaciones Similares
03/04/2017
[CRÍTICA] 'El Bar', como Alex de la Iglesia por su casa
06/10/2016
Ideología y cambio climático
19/03/2017
La transgresión, a veces un respiro
23/04/2017
La sabiduría de Tchaikovski sobre la creación musical