‘Wonder Woman’, maravillosa justicia para un personaje legendario

‘Wonder Woman’, maravillosa justicia para un personaje legendario

DC Comics, con su Universo Extendido, ha demostrado que es amante de construir casas por el tejado. Al contrario de lo que ha potenciado Marvel, introduciendo a sus personajes en películas en solitario, para posteriormente unirlos a todos en la gran pantalla, DC ha creado un pequeño puzle, en el que a veces da la impresión de que no encajarán las piezas. Pero sí, lo hacen.

 

 

Solo mantuvo cierta “normalidad” cuando presentó al Hombre de Acero, Superman, en 2013, de la mano del omnipresente Zack Snyder. Con ‘Batman v Superman’ se permitió el lujo de presentar los orígenes de su Batman, Ben Affleck, en apenas diez minutos de película, con gran acierto. Un icono como el Caballero Oscuro compartía pantalla con el superhéroe por excelencia y, por primera vez en una película no era el protagonista absoluto de la misma.

 

Su primera película individual, dentro de este universo, llegará tras al menos cuatro películas después de esta su primera aparición. Aunque en una de ellas es co-protagonista (‘Justice League’, Joss Whedon/Zack Snyder, noviembre de 2017), y en otra hacía un cameo importante (‘Escuadrón Suicida’, David Ayer, 2016).

 

Otros miembros de la Liga de la Justicia, como Aquaman o Flash, eran mostrados en unos segundos fugaces de la cinta que enfrentaba a Batman y Superman, y serán presentados en solitario entre 2018 y 2020.

 

 

 

Por otro lado, Wonder Woman, Gal Gadot, apenas intervenía veinte minutos totales en la mencionada película… pero menuda presentación. Fue el único punto positivo con el que coincidieron por unanimidad defensores y detractores del largometraje, sin olvidar que ha sido injustamente vapuleada por la crítica en general. Así que, ahora tocaba presentar de dónde viene un personaje así de importante.

 

La directora Patty Jenkins (‘Monster’, 2003) se hizo cargo de la difícil tarea de llevar hasta las grandes salas a uno de los mayores iconos de los cómics, y quizás la superheroína por excelencia, que incluso se ha convertido en un referente del feminismo por su carisma y poder, superando a muchos otros líderes defensores de la justicia con creces.

 

 

Y así, ha nacido la primera película de una vaca sagrada del cómic, mujer además, que pasa por encima de otras cintas del mismo género sin ser un mero objeto, ni hacer el ridículo o provocar vergüenza ajena, para dominar la pantalla por completo. Y además del mérito de la directora, las cosas son más fáciles cuando a Wonder Woman la interpreta… Wonder Woman. Porque Gal Gadot, es ella, básicamente.

 

 

Todavía hay charcos en las salas de cine donde se proyectó ‘Batman v Superman’ motivados por las babas de aquellos que quedaron maravillados y deslumbrados por cada uno de los segundos en los que intervenía el personaje con el cuerpo de esta estupenda actriz.

 

Anteriormente, las primeras películas de personajes de cómic no han tenido mucha suerte, debido a un exceso de metraje introductorio y mucha paja. La primera película de Iron Man se gasta más de una hora en mostrar al personaje principal (aunque en este caso, Tony Stark/Robert Downey Jr. ha pasado por encima del héroe gracias a su enorme talento); Capitán América aburre de sobre manera en su presentación con mezclas entre dramatismo y comedia vergonzantes, compensados en sus dos posteriores continuaciones; y Hulk ha tenido hasta a tres actores en su piel. Solo se salvan de la quema ‘Thor’ (Kenneth Branagh, 2011), ‘Superman’ (Richard Donner, 1978), ‘Batman’ (Tim Burton, 1989) y la reciente ‘Doctor Strange’ (2016). Siempre hablando de películas individuales de personajes.

 

 

‘Wonder Woman’ parte con una ventaja enorme, ya que su procedencia es de por sí majestuosa, al ser una amazona de la isla sagrada de Themyscira. Es decir, cada una de las mujeres que habitan ese lugar son de por sí grandiosas, aunque Diana Prince (verdadero nombre de Wonder Woman) demuestra su poder gracias a sus dotes especiales, al ser hija del mitológico Dios Zeus. Por lo tanto, habría que hacerlo muy mal para no atraer al espectador presentando este lugar. Y no es el caso de Jenkins. Las amazonas son presentadas con mucha fuerza, son creíbles, y reclaman un spinoff cuanto antes, por favor.

 

 

Su mensaje es muy positivo, sin rezumar ñoñez ni un exceso de mensaje feminista. El personaje está por encima de eso, ya que es una superheroína para todos, entregada a todos. A fin de cuentas, esto es cine, es ficción, y las segundas o terceras intenciones son libres de elección para el espectador. Pero lo que caracteriza a esta brillante mujer en la cinta es que enamora a todo tipo de géneros, y cada uno puede sacar sus propias conclusiones dada su acertada neutralidad.

 

 

Aunque la definición de su magnetismo con el personaje de Chris Pine es un tanto forzado, poco creíble y algo precipitado, es este personaje otra de las más grandes sorpresas agradables. Convincente, con enorme carisma, e interpretado brillantemente por el actor. A pesar de las mencionadas escenas, políticamente correctas, junto a Wonder Woman, la química entre los dos protagonistas es absoluta, llena de matices, y con mucha magia. Pine lleva años dando muchas muestras de un talento y una profesionalidad suprema, lo que es una buena noticia para el futuro del cine americano.

 

 

Como contrapunto respecto a las películas de Marvel, el villano de la historia es atípico pero muy trabajado, además de original. Aunque quizás debería de gozar con más minutos, a pesar de que se le tiene presente siempre de alguna manera por sus acciones, lo que atrapa al espectador. Sin lugar a dudas, Ares, Dios de la Guerra, es un más que acertado antagonista para la cinta.

 

 

Se habla en distintos foros de cierta “marvelización” de la historia, por el bien del futuro del DCEU, pero lo cierto es que tiene más positividad y luz por la propia identidad de Diana Prince, así como su personalidad e historia tan opuesta a personajes como Superman, Batman o Flash. Esta mujer es pura positividad, que además induce mucha empatía y ternura gracias a la sublime Gal Gadot. Todo ello hace que su “humor” ni sea estúpido, ni esté fuera de lugar, al ser situado con acierto en cada momento oportuno del metraje, sin ofensa alguna.

 

Falla, eso sí, en un excesivo uso de la cámara lenta en algunas secuencias de acción, que desvían demasiado la atención y entretienen más de lo que deberían. Pero muy de seguro esto se pulirá en las próximas apariciones del mundo DC Comics en la gran pantalla. Igualmente, la conexión con el pasado y futuro de este universo cinematográfico está tan introducida con calzador, que podría haberse prescindido de ella sin problemas. La historia es muy rica, con referencias claras, como para querer explicar demasiado sin ser necesario.

 

 

También se ha comenzado a calificar a esta película por encima de sus predecesoras, pero lo cierto es que no es justo clasificarla ni por exceso ni defecto porque cada película de DC tiene su propia esencia; aciertos (muchos) y errores (ínfimos, salvo ‘Escuadrón Suicida’, que pierde esta batalla). Las competencias y competiciones en estos ámbitos no tienen lógica alguna, porque a quien le guste este largometraje, también le puede gustar ‘Spider-Man: Homecoming’, o ‘Capitán América: Civil War’, y no estaría cometiendo pecado alguno, ya que se parecen en la temática, pero en nada más.

 

 

En líneas generales se ha moldeado a este personaje universal de DC Comics por encima de sus ya altas expectativas, mostrando todo lo más importante que ya se ha visto de ella trazado sobre el papel. Es la película que merecía, y será un referente de ahora en adelante, tanto por su desarrollo como su puesta en escena.

 

Y por cierto, NO hay escenas post-créditos. Así cada cual puede abandonar la sala cuándo lo considere oportuno sin perderse nada relevante.

 

CALIFICACIÓN: 8.8 / 10